ASUNCIÓN.—
El presidente constitucional paraguayo, Fernando Lugo, destituido
por el Congreso el pasado junio, expresó que el aislamiento
internacional es el peso mayor sobre las espaldas del gobierno
surgido de ese golpe de Estado parlamentario.
Lugo agregó que Paraguay está aislado, suspendido de Mercosur y
Unasur, como una sanción a la clase política golpista, aunque no se
trata de una medida contra el pueblo de la nación guaraní.
Comentó que el golpe de Estado había sido orquestado por los
partidos políticos tradicionales, junto con la oligarquía nacional y
las multinacionales, con el cual se cercenaron las libertades y
derechos constitucionales del presidente electo democráticamente en
el 2008.
También comentó sobre la resistencia popular que se mantiene en
todo el país, la cual se pretende ignorar con la propaganda hecha en
el exterior sobre el supuesto funcionamiento de las instituciones,
la falta de presos políticos, de sangre y de violencia y la ausencia
de tanques en la calle.
Asimismo, señaló que, en la actualidad, la sociedad paraguaya se
muestra inconforme con las irregularidades políticas y jurídicas
existente en su país y se expresa contra el golpe de Estado y contra
las decisiones oficiales tomadas en los últimos tres meses.
El presidente constitucional paraguayo, igualmente, se refirió a
la campaña que desarrollan medios de comunicación cercanos al
gobierno contra su persona y contra el Frente Guasú que dirige.