WASHINGTON, 11
de octubre.— Autoridades del estado de Texas, Estados Unidos,
ejecutaron hoy al reo Jonathan Green, pese a que sus abogados
apelaron en todas las instancias por considerarlo un enfermo mental,
informaron medios locales.
El Tribunal Supremo rechazó un recurso de última hora para
suspender la ejecución.
El reo murió unos veinte minutos después de que se le suministró
una inyección letal de pentobarbital, y antes de acostarse en la
camilla para recibirla repitió que era inocente.
Green fue acusado en el año 2000 del asesinato de una niña de 12
años, cuyo cadáver fue hallado en su casa un mes después de que se
reportara su desaparición.
Es el décimo inculpado a quien se le aplica la pena capital en
ese estado en lo que va de año, y el primero de cuatro previstos
para ejecutar en octubre. Desde el 2010 a la fecha murieron de esa
forma 39 reos de cárceles tejanas.
Desde 1976 en Texas ha habido 486 ejecuciones, la cifra más alta
en Estados Unidos, y actualmente hay 317 presos que esperan la
aplicación de la pena máxima en ese territorio.