ASUNCIÓN, 11 de octubre.— Una protesta desarrollada este jueves por
organizaciones campesinas, docentes e indígenas estremeció las
calles principales de esta capital y culminó con demandas al
gobierno frente al Congreso paraguayo, según PL.
Los educadores salieron una vez más a las calles, tras la huelga
protagonizada en semanas anteriores, para exigir el cumplimiento de
los acuerdos logrados entonces y rechazar la aprobación de un
calendario educacional que restringe los derechos a actividades
sindicales y protestas.
Blanca Ávalos, dirigente docente, declaró que el Ejecutivo aún no
ha entregado al Congreso la solicitud del incremento del presupuesto
para atender lo acordado y por ello nuevas manifestaciones se están
realizando de manera simultánea en varios departamentos al interior
del país.
El incumplimiento oficial abarca la vigencia plena del escalafón
del sector, el pago del salario mínimo a más de 16 mil trabajadores
que no lo reciben y bonificaciones adeudadas durante años.
Mientras, un contingente de campesinos sin tierra del
departamento de Cordillera acamparon frente al Congreso y algunos de
ellos iniciaron una huelga de hambre por haber sido desalojados de
los terrenos que ocupaban en esa zona.
Hernán Flores, uno de sus dirigentes, aseguró que nuevos grupos
de labriegos en situación similar se encuentran en camino hacia
Asunción para unirse a ellos en esta medida de fuerza, y luego
denunció al gobierno de Federico Franco como responsable de la
situación que enfrentan actualmente.
Por su parte, un grupo de indígenas recorrió las vías del centro
de Asunción declarándose en contra de la decisión que asumiera el
gobierno en acuerdo con la multinacional estadounidense Monsanto, de
utilizar para los sembradíos semillas transgénicas.
Los manifestantes indígenas reivindicaron el uso de las simientes
nativas, reclamaron el reconocimiento legal de sus comunidades en
distintos departamentos y se pronunciaron por una reforma agraria
integral.