La
participación de bailarines de unos 20 países y el estreno de 45
piezas, ocho de ellas en premiere mundial, confirman al 23 Festival
Internacional de Ballet de La Habana como una verdadera fiesta de la
danza.
Alicia Alonso, prima ballerina assoluta y directora general de la
cita, dijo hoy en conferencia de prensa que esta edición del evento,
previsto del 28 de octubre al siete de noviembre, se va a concentrar
en la tradición y los nuevos caminos tomados por este arte.
Significó que se bailarán obras del pasado y del futuro del
ballet, al tiempo que destacó la visita de figuras imprescindibles
de la escena contemporánea mundial.
Salvador Fernández, subdirector técnico del Ballet Nacional de
Cuba (BNC), explicó que el programa de presentaciones incluye desde
La Fille Mal Gardée -considerado una de las creaciones más
antiguas del repertorio internacional- y los clásicos del
romanticismo, hasta coreografías actuales.
Señaló el rescate de ejemplos del quehacer coreográfico de los
años 70, 80 y 90 del siglo pasado, así como también la celebración
de un aniversario más de que Alicia bailara por primera vez
Giselle, el dos de noviembre de 1943.
El Festival incluirá además galas dedicadas a los centenarios de
los natalicios de Igor Youskevitch, considerado uno de los más
grandes bailarines de la pasada centuria; del poeta y dramaturgo
Virgilio Piñera, y a los artistas cubanos Rita Longa, René
Portocarrero y Mariano Rodríguez.
Como elemento especial, Fernández indicó que en esta ocasión la
cita contará con seis sedes: los teatros Karl Marx, Mella y dos
salas del recientemente remozado Nacional, además del Gran Teatro de
La Habana, sede del BNC, y el Teatro de Cárdenas, en Matanzas.