Los cálculos de los especialistas a pie de cañaveral les permiten
aseverar que la producción cañera crecerá respecto a la contienda
anterior, algo que resulta vital para las pretensiones camagüeyanas
de recuperar su protagonismo histórico en la agroindustria azucarera
cubana.
Convencidos del peso decisivo del ramo en la producción mercantil
de la provincia, directivos y trabajadores aceleran por estos días
las reparaciones de los centrales, ponen a punto la maquinaria
agrícola y alistan el transporte ferroviario y automotor para
asegurar una arrancada sin mayores tropiezos.
Especial énfasis se pone en la eliminación de las causas que
originaron problemas durante la pasada zafra, relacionados con el
abasto oportuno de caña a los centrales, la productividad de las
máquinas cosechadoras y las interrupciones fabriles vinculadas con
indisciplinas tecnológicas.
Como elemento vital está en marcha, además, un fuerte programa
inversionista dirigido a la recuperación de sistemas de riego, el
montaje de nuevas máquinas de pivote eléctrico, la reconstrucción de
almacenes de azúcar y la modernización de las refinerías de los
centrales Argentina e Ignacio Agramonte.
El proyecto más ambicioso se ubica, sin embargo, al norte de la
provincia, donde se trabaja sin descanso en el renacer productivo
del central Brasil, en Esmeralda, luego de cuatro años de
inactividad, con el serio propósito de arrancar sus máquinas durante
la venidera zafra 2012-2013.
Nuevamente corresponderá al pequeño y eficiente ingenio Siboney,
de Sibanicú, abrir las operaciones en los primeros días de
diciembre, a partir de una estrategia que prevé incorporar
gradualmente, ese mes, a los centrales Batalla de Las Guásimas,
Argentina y Carlos Manuel de Céspedes.
"De concretarse lo planificado, estaremos en condiciones de
cumplir la llamada zafra chica y lograr que las fábricas comiencen
el nuevo año con una estabilidad que permita cerrar la campaña sin
contratiempos en el mes de abril", asegura Erduin Luis Delgado,
director industrial de la Empresa Azucarera de Camagüey.
Según el especialista, la provincia tiene previsto crecer un 21 %
en la fabricación de azúcar, respecto a la temporada precedente, a
lo que se sumará también un sostenido crecimiento en la generación
de electricidad con el empleo de biomasa (bagazo y paja) como
combustible.