Vivir en armonía con la presión

José A. de la Osa
delaosa@granma.cip.cu

Foto: Otmaro RodríguezUna enfermedad "silenciosa", la hipertensión arterial, es considerada en el mundo, y también en nuestro país, como un serio problema de salud. Para avalar la afirmación bastaría con señalar que el número de hipertensos en la isla supera la cifra de los 2 millones 200 mil personas, alrededor de un 25 % de la población adulta.

El tratamiento antihipertensivo tiene como objetivo reducir la presión arterial a límites normales, a fin de evitar a corto o más largo plazo la aparición de enfermedades cardíacas, cerebrales, vasculares, renales y trastornos visuales severos, vinculadas con ese padecimiento.

Para ello se combinan terapéuticas medicamentosas y no farmacológicas, encaminadas estas últimas a establecer cambios en el estilo de vida de estos pacientes.

Actualmente en el país los medicamentos más utilizados son el Amlodipino, Atenolol, Captopril, Enalapril, Hidroclorotiazida y Clortalidona.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los hipertensos utilizan más de un fármaco para su control, la doctora Lourdes Broche Villarreal, especialista en Medicina General Integral y Máster en Farmacoepidemiología, señala que "se impone la necesidad" de que los pacientes conozcan que no deben suspender la medicación prescrita sin previa consulta con su médico, incluso en presencia de algún efecto secundario que, en general, "desaparecen con el tiempo".

Entre los más frecuentes se encuentran la tos, la diarrea o estreñimiento, el vértigo o mareo leve, problemas de erección, nerviosismo, cansancio, dolor de cabeza, náuseas o vómitos, erupción cutánea y la pérdida o aumento de peso.

Es esencial, subraya la especialista, que cada ciudadano se interese por conocer sus valores de presión arterial, porque en la prevención y el control radica la clave para vivir en armonía con nuestra tensión arterial. Para ello es indispensable mantener una dieta adecuada, rica en frutas y vegetales, baja de sal, y evitar la obesidad y el sedentarismo.

La tensión arterial se encuentra dentro de límites normales cuando sus valores están por debajo de 140 milímetros de mercurio la sistólica (alta) y por debajo de 90 la diastólica (baja). En los niños están definidas, según la edad, otras cifras de presión arterial.

La persona debe estar en reposo (sentada o acostada) por lo menos media hora antes de tomarse la presión, no haber fumado, tomado café ni bebidas alcohólicas. Debe estar completamente relajada.

 

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