Orlando Ortega y Yordan O’Farrill

Unidos por las vallas y el pensamiento

HAROLD IGLESIAS MANRESA
harold@granma.cip.cu

Apenas un año y seis meses de edad es la diferencia que separa a los vallistas Orlando Ortega y Yordan O’Farrill, mas resulta asombroso ver las coincidencias entre ambos cuando encaran a diario las sesiones de entrenamiento y hablan sobre sus metas futuras.

 Foto: Ricardo López HeviaOrtega (izquierda), constituye una esperanza olímpica para Cuba en Río de Janeiro 2016.

Los dos se iniciaron en el campo y pista, llevados por una tradición deportiva familiar. Ortega, a los 12 años en Artemisa, inclinado por su abuela, la otrora velocista Cristina Echevarría Echevarría, mientras O’Farrill comenzó a los nueve en Santa Marta, municipio de Santa Cruz del Sur, Camagüey, movido por su padre, quien practicó fútbol, además de contar con dos tíos peloteros y otra especialista de medio fondo en el equipo nacional.

Para ellos este 2012 fue un año crucial en los resultados: Ortega culminó sexto en la final olímpica de Londres, su primera incursión en la magna justa del músculo, además de fijar su tope personal en 13.09 segundos; mientras O’Farrill se coronó en el Mundial Juvenil de Barcelona, con récord de 13.18 para ese tipo de certamen (los obstáculos tienen una altura de 99 centímetros por 1.0667 metros para los mayores).

Tras unas merecidas vacaciones han llenado nuevamente el tanque de combustible, con deseos y aspiraciones para iniciar su preparación. Sus puntos en común trascienden, incluso, al plano físico: el artemiseño mide 1.86 metros y pesa 74 kilogramos, en tanto el camagüeyano tiene una talla de 1.83 y 70 kilogramos de peso. Ambos necesitan incrementar la masa muscular para ganar en potencia física, atacan la primera valla con siete pasos y, a pesar de que en esta temporada mejoraron la arrancada, cuentan con la segunda mitad de la carrera y el remate como armas fundamentales.

POR LOS CARRILES CENTRALES...

Ubicados en los carriles centrales —propios de los corredores con mejores registros— y casi como si estuviéramos jugando una simultánea de ajedrez, aceptaron contestar a Granma algunas interrogantes sobre su excelente 2012:

¿El éxito cosechado fue reflejo de una buena preparación?

Ortega: "Muy buena, llegué en óptimo estado a la gira, aunque solo pude competir dos veces en el circuito europeo, producto de una pequeña ruptura en el bíceps medio derecho, de la cual la recuperación fue excelente. Mi meta de cara a Londres estaba trazada: ser finalista y la cumplí. Mucho enfoque y la conducción acertada de mi entrenador Santiago Antúnez y el colectivo médico también influyeron".

O’Farrill: "Este año el trabajo fluyó. Desde que comencé pensaba en el Mundial Juvenil. Varias veces corrí cerca de 13.45 segundos y en el Centroamericano, una semana antes, cronometré 13.27. El entrenar todos bajo el mismo plan y correr acá junto a Dayron Robles, Ortega y el resto de los preseleccionados fue de mucha importancia".

A la hora cero...

Ortega: "La verdad, me quedé con las ganas. Fueron tres pruebas en dos días, semifinal y final con menos de dos horas de diferencia, mucha tensión e intensidad. En las dos primeras marqué 13.26, pero en la decisiva me faltó potencia al punto de que técnicamente nunca había chocado con tantas vallas (cinco o seis según recuerda)".

O’Farrill: "Solo pensé en seguir mi plan al pie de la letra. En lo personal quería sacarme la espina de los I Juegos Olímpicos de la Juventud, en Singapur, donde terminé quinto. Así comandé mi heat con 13.44, luego hice el mejor tiempo de semifinales,13.28, y cerré con el oro y plusmarca de 13.18".

De cara al futuro.

Ortega: "Continuar mejorando mi reacción, puliendo la técnica. Mantenerme en la elite y sueño con ser campeón olímpico y recordista del orbe. Hasta ahora no he hallado imposibles".

O’Farrill: "Primero buscar los tiempos de clasificación para asistir al Mundial de Moscú el año próximo, o sea, bajar de 13.40. Mejorar mi técnica en función de alcanzar esa meta. Si clasifico sería un buen estreno entre los mayores. Trabajar con Antúnez y atletas de gran nivel siempre me mantiene motivado".

Final de fotofinish para ambos, incluso, parecidos en sus añoranzas. Confiemos en que poco a poco puedan materializarlas.

 

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