Aprendiz de grandezas

MADELEINE SAUTIÉ RODRÍGUEZ
madeleine@granma.cip.cu

Un puntual recorrido por la vida de la periodista y escritora Katiuska Blanco —que contempló los tiempos en que el periodismo se le antojó como un fascinante oficio cuando visitó, siendo estudiante universitaria, los talleres del diario Juventud Rebelde, hasta revelaciones personalísimas por medio de poemas que no se atreve a publicar—, significó el más reciente espacio Libro a la Carta, en la librería Fayad Jamís, ubicada en Obispo y Aguiar.

Foto: Anabel Díaz Mena Katiuska Blanco, escritora y periodista.

Nobles influencias de maestros inolvidables, significativas lecturas desde edades tempranas, las historias maternas acerca de sus vivencias cuando integró las filas de maestros voluntarios y una obvia afición por las letras —"aunque mis mejores calificaciones las tenía en las asignaturas de ciencias"— incidieron notablemente en el desempeño de esta reportera que a pocos meses de graduada asumió la corresponsalía de guerra en la República Popular de Angola, y que no concibe la felicidad si no está rodeada de libros.

"Pasé muchas dificultades al cumplir esa misión, al principio ninguno de mis trabajos se publicaban porque las fotos eran muy malas, pero le debo a Angola mucho, allí aprendí lo que me hubiera llevado diez años aprender en la redacción de un periódico. No por las técnicas de la profesión, sino por la vida que viví, por el conocimiento del ser humano, por las vivencias de las personas en situaciones límite".

La guerra vista tan de cerca le permitió valorar "el simple acto de respirar, porque en la guerra la muerte nos pasa por al lado, nos gira alrededor, se nos posa en la cabeza y se nos mete en los sueños"; y le propició un crecimiento humano vital para después ejercer el oficio de una manera más seria y responsable. "Pasaron muchos años para aprender que la sociedad no es un paseo de rosas y tuvo que vivir el país acontecimientos desgarradores a nivel internacional para después madurar, pero esa experiencia fue esencial en mi formación humana y periodística. Era una aprendiz de verdad".

Después vino su incorporación al diario Granma, por el que siente la gratitud de haber compartido la profesión con colegas como Marta Rojas, Enrique Román, Luis Suardíaz, Felix Pita Astudillo y Agustín Pi, cuyas enseñanzas contribuyeron a su maduración profesional.

Un nuevo giro dará su carrera cuando en 1993 ve la luz el libro Después de lo increíble, texto de su autoría cuya figura protagónica es el Comandante en Jefe Fidel Castro, al lado del cual ha tenido el privilegio de permanecer durante mucho tiempo para poder llevar a cabo proyectos testimoniales que centran su mira en el líder revolucionario, entre las que cuentan: Todo el tiempo de los cedros. Paisaje familiar de Fidel Castro Ruz, Ángel, la raíz gallega de Fidel y Fidel Castro Ruz, Guerrillero del Tiempo. Conversaciones con el líder histórico de la Revolución Cubana, además de asumir tareas editoriales en La Victoria Estratégica y La Contraofensiva Estratégica, del propio Fidel.

Un desafío muy grande son las palabras que vienen a su boca cuando se le pregunta la significación de esa ardua faena. "Lo primero que demuestra haber podido llevarla a cabo es la humildad de Fidel, porque es un hombre no solo de una dimensión muy grande sino de múltiples dimensiones, inagotables, infinitas... y no solo en lo inmenso, sino en lo que yo digo que es también lo diminuto.

"En sus preguntas —explica para argumentar la responsabilidad que entraña tenerlo tan de cerca— es insospechado. Vivo con esa angustia cotidiana de estar informada, de seguir aprendiendo, pero él es una persona muy generosa, con quien yo he sabido que lo que vale es la franqueza, la constante búsqueda.

"Yo estoy tratando de acercar al hombre múltiple que es Fidel, sin que me preocupen otros trabajos previos y excelentes, como los de Frei Betto o los de Ignacio Ramonet; y cuando me preguntan cuál es la mejor biografía de Fidel digo: Fidel y la Religión, Un grano de maíz, Cien horas con Fidel, La paz en Colombia, las Reflexiones... Su mejor biografía es él mismo, todo lo que se ha producido desde él y sobre él, porque es multidimensional y no puede abarcarse en un solo libro, haría falta una legión de escritores, de analistas, de estudiosos, para continuar estudiando la vida de Fidel y su pensamiento".

 

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