MATANZAS

Formar nuevos maestros y preservar los que están

Ventura de Jesús

El déficit de personal docente continúa siendo el problema más apremiante que enfrenta el sistema de Educación en Matanzas. Aunque dicha carencia se suple parcialmente gracias a la intervención de profesionales de otras provincias y la disposición de jubilados reincorporados, el territorio debe diseñar estrategias para retener al personal ya graduado y a aquellos en formación.

Si bien en este periodo lectivo ingresaron a la Escuela Pedagógica René Fraga Moreno un total de 300 estudiantes provenientes de secundaria básica —con lo cual suman ya más de 1 140 en los distintos años—, durante el curso escolar anterior unos 280 alumnos abandonaron esos estudios; y 600 maestros del territorio renunciaron a su profesión por diferentes causas.

A pesar de contar con el apoyo de maestros de otras localidades, jubilados y el reingreso de docentes, persiste la carencia de profesores, con mayor incidencia en Secundaria Básica y Politécnicos. La falta se echa a ver más si nos ajustamos a las exigencias actuales y a la voluntad política de continuar elevando la calidad y rigor del proceso docente-educativo.

El municipio de Matanzas es el territorio de la provincia con mayor déficit, donde ejercen 360 docentes de otros territorios y, sin embargo, los estudiantes de esta localidad que hoy cursan la Escuela Pedagógica apenas llegan a 200.

Según declaraciones de Raúl Hernández Galarraga, director provincial de Educación, en las actuales circunstancias es imperioso buscar los maestros para cubrir la demanda territorial en cada una de las enseñanzas, y algo tan importante como eso: apelar a todas las motivaciones para retener a los que están en ejercicio.

EL PAPEL DE LA ESCUELA PEDAGÓGICA

El centro —que este año transita por su tercer curso— cuenta con un claustro de profesores completo y bien preparado para la formación de los futuros maestros.

En ella, los estudiantes cursan las carreras de Educación Preescolar, Primaria y Especial, y luego de cuatro años en sus aulas alcanzarán el título de bachiller. Al graduarse de nivel medio superior se incorporan a la docencia con una sólida preparación y pueden superarse en carreras universitarias de perfil pedagógico.

En pos de estar al tanto de la evolución de los educandos y de atender cualquier falla en su proceso de formación, se implementa en la escuela la aplicación de un diagnóstico a todos los estudiantes desde su ingreso.

Para Sonia Navarro, su directora, el reto fundamental es lograr mejores índices de asistencia, promoción y retención, y en función de ello se ha trazado una estrategia de trabajo que involucra a todo el personal que labora allí.

"Este curso hemos comenzado bien. No podemos darnos el lujo de perder a maestros en formación, eso no puede pasar más, los que entren tienen que graduarse. Debemos reforzar el trabajo de orientación profesional y de formación vocacional. Estamos convencidos de que con su ejemplo, el personal docente contribuye a que el estudiante sienta amor por la profesión.

"Aunque el índice académico mínimo para ingresar a la escuela es de 80 puntos, aquí contamos con muchachos de hasta 98 puntos como promedio, lo cual dice bien del incremento de la calidad de formación de los estudiantes.

"Nos interesa la formación integral, cómo visten, cómo hablan, cómo se conducen, es decir, buscamos eficiencia en el trabajo educativo y en virtud de ese fin interpreta un papel decisivo el profesor guía. Lo primero es la clase y el ejemplo del maestro".

Para el profesor de Química, Juan Renaldo, quien retornó al sector luego de diez años de ausencia, es reconfortante notar que los muchachos iniciados este curso son integralmente mejores.

FORTALECER EL PAPEL DEL PROFESOR FRENTE AL ALUMNO

Madeline Lozano, subdirectora docente general del centro, considera que aún puede hacerse más para enaltecer la figura del maestro y reforzar la orientación profesional, lo que unido a otras atenciones contribuirá en la autoestima del docente y del estudiante en formación.

En el logro del relevo docente es vital, además, el aporte de la Universidad Pedagógica Juan Marinello, responsable de asesorar al personal docente de la Escuela Pedagógica.

Ante esta situación, es imprescindible fortalecer el papel de la escuela y del profesor frente al alumno. Asimismo, es responsabilidad de la dirección de las escuelas buscar los maestros que necesita y desentrañar las causas del éxodo en cada plantel.

De como vayan estos centros irá la educación en Matanzas.

 

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