La Hermandad Musulmana (HM), una de las principales fuerzas del
país anunció en julio pasado que boicoteará los comicios.
El Legislativo quedó disuelto tras la emisión de un decreto real,
en línea con promesas del monarca de introducir reformas
democráticas, consideradas insuficientes por partidos opositores que
demandan la limitación de sus poderes.
Entre las modificaciones está la derogación del sistema que
permite al rey elegir al primer ministro, una reivindicación que
Abdullah pospuso para el año próximo, después de las elecciones
parlamentarias.
En tanto, la temperatura política ascendió hoy jueves de manera
notable en espera de los resultados de una convocatoria de
manifestaciones populares para mañana por el Frente de Acción
Islámica, el brazo político de la HM, bajo la consigna de un viernes
para salvar a la Patria.