El
secretario general de la Internacional de la Educación (IE), Fred
Van Leeuwen, anunció hoy que esa organización analiza una posible
denuncia contra el gobierno español por los recortes presupuestarios
aplicados en el sector educativo.
En rueda de prensa, con motivo de la celebración mañana del Día
Mundial de los Docentes, Van Leeuwen precisó que la IE se plantea
acusar al Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP) ante la
Organización Internacional del Trabajo y la Unesco.
Indicó que los educadores españoles están siendo castigados con
medidas como el aumento de las horas lectivas y ratios por alumno,
rebajas salariales, despidos, dudas e incertidumbre en relación con
las pensiones y la pérdida de garantías sobre su formación.
El máximo responsable de la IE -integrada por más de 300
sindicatos de la enseñanza de todo el mundo- advirtió que escudarse
en la crisis económica para revocar derechos democráticos no vale en
el siglo XXI.
Sobre la proyectada reforma del sistema educativo pidió al
Gobierno mayor sensatez y lo emplazó a hacer suya la idea de que la
instrucción pública es la mejor herramienta para salir de la crisis.
Recomendó al Palacio de la Moncloa (sede del poder central)
fijarse en el modelo finlandés, el cual, subrayó, debe sus buenos
resultados a una mayor inversión y a un diálogo constante con los
representantes del profesorado.
Van Leeuwen señaló que planteamientos como introducir mecanismos
de mercado en la educación no la mejoran y conducen a la
segregación, según informes de la Organización para la Cooperación y
el Desarrollo (OCDE).
A su juicio, la administración del PP debe replantearse unas
medidas que calificó de contraproducentes y con efectos perniciosos.
Para el dirigente, las mejoras que empezaban a verse en los
resultados españoles en los informes PISA (Programa Internacional
para la Evaluación de Estudiantes a cargo de la OCDE) se van a
borrar de un plumazo con los recortes que afectan a la calidad de la
educación.
Representantes de los principales sindicatos de enseñanza de este
país suscribieron en el mismo acto una declaración conjunta en la
que denuncian que el gobierno del PP promueve un cambio de modelo
educativo para adaptarlo a su ideología.
Anticiparon su adhesión a las movilizaciones convocadas en todas
las capitales de provincia por la denominada Cumbre Social, en
rechazo a las duras medidas de ajuste puestas en marcha por Rajoy.