La
solución de la crisis que vive Grecia depende de la actuación de la
Unión Europea por lo que recomendamos presionar menos a ese país
financieramente, dijo hoy el Instituto Internacional de Finanzas (IIF).
Esa institución, que agrupa a los principales bancos mundiales,
también sugirió reducir las tasas de los préstamos que se le otorgan
a la nación helena y así evitar un financiamiento adicional por
parte de los prestamistas internacionales.
El presidente del IIF, Charles Dallara, expresó que urge concluir
la supervisión que la troika (Unión Europea, Banco Central Europeo y
Fondo Monetario Internacional) realizan en Grecia para definir el
programa que le permitirá reducir su déficit presupuestario.
Recomendó a la UE disminuir las tasas de interés de los préstamos
a Atenas al uno por ciento contra el cuatro aplicado actualmente
para permitirle volver a crecer, sin lo cual los problemas de la
Eurozona podrían agravarse.
Grecia espera en estos momentos la definición de la troika para
recibir un nuevo tramo de los fondos de la ayuda financiera ofrecida
a principios de año.
Entre tanto, el primer ministro griego, Antonis Samarás, solicitó
al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que
permita condiciones de ayuda financiera similares a las facilitadas
a España. Se trata de contar con una política acomodada para asumir
el pago de los bonos de deuda o de sus intereses, indicó.
Samarás insistió en que su país necesita el nuevo tramo del
rescate financiero tan pronto como sea posible para recapitalizar
sus bancos y recuperar el crecimiento.