Al firmar el documento, Rousseff aseguró que forma parte de las
principales medidas de su administración, que da pasos cada vez más
precisos en materia de política social.
Brasil Cariñoso, presentado en mayo último a propósito del
Día de la Madre, beneficiará a unos cinco millones de infantes.
"Mejoraremos así la situación de los grupos más vulnerables de la
sociedad brasileña, que son los niños, quienes a su vez representan
el futuro del país", manifestó la gobernante.
Con su puesta en marcha el Estado prestará una ayuda mensual a
las familias en extrema pobreza que tengan niños de menos de seis
años de edad.
Este plan complementa el llamado Bolsa Familia, creado en
el 2003 para apoyar a los núcleos familiares más pobres y
garantizarles el derecho a la alimentación y el acceso a la
educación y la salud, aseguró la jefa de Estado.
Bolsa Familia es considerado el más abarcador del mundo con
11 millones de núcleos beneficiados y provee una red de seguridad a
un cuarto de la población de Brasil, al ofrecer apoyo económico como
parte de la protección social a un costo equivalente al 0,4 % del
PIB del país.