Conforme a lo que ha sido descrito como un posible plan
desestabilizador de la CIA manejado por la embajada de EE.UU. en
Caracas, Roger Noriega, encargado de América Latina en el
Departamento de Estado durante la administración Bush, proclama en
un comentario publicado por la prensa ultraderechista de Miami, que
el presidente Hugo Chávez tiene la intención de desconocer un
resultado adverso en las presidenciales del próximo domingo
"mediante la violencia" e insta implícitamente al gobierno de EE.UU.
a intervenir.
"Si la violencia llega a marcar las elecciones venezolanas, que
se sepa que fue completamente premeditada y ejecutada por Chávez y
sus seguidores", expresa Noriega en una columna caracterizada por
una descripción distorsionada del proceso electoral, afirmaciones
mentirosas y un tono abiertamente provocador.
Noriega afirmó que el Presidente y candidato socialista "aparenta
estar perdiendo terreno ante el candidato opositor Henrique Capriles
Radonski", exactamente lo contrario de lo que demuestra la totalidad
de las encuestas de opinión.
Utiliza como prueba de sus afirmaciones a la prensa derechista
española, notablemente el diario ABC, que en los últimos días
fabricó un "complot chavista" que comentó luego, en una entrevista,
el candidato Capriles.
Así se expresa Noriega como si citar una mentira la convirtiera
en verdad: "En la primera plana del periódico español ABC del sábado
21 de septiembre se publicaron una serie de documentos filtrados que
detallan los planes para desplegar comandos armados en las calles el
día en que 19 millones de venezolanos acudirán a las urnas".
Toda la prensa progresista española y latinoamericana ha
denunciado el procedimiento utilizado por ABC, no solo como producto
de una falta total de ética, sino como una operación maquiavélica de
intervención en el proceso electoral venezolano.
Chávez también está tomando medidas para garantizar que la
comunidad internacional "acepte su victoria, sin importar cuál sea
el resultado", comenta Noriega en un acceso de paranoia.
El 11 de septiembre, Carter describió al sistema electoral de
Venezuela "como el mejor en el mundo", reconoce Noriega. En cuanto
al ex- miembro del gabinete de Clinton, Bill Richardson, "el jefe de
la Organización de Estados Americanos (OEA) ha pedido permiso al
régimen de Chávez para que este pueda encabezar una misión
electoral. Richardson ya ha pasado el mensaje a Chávez de que tiene
un gran cariño por Venezuela y que está dispuesto a hacer lo que
pueda para legitimar las próximas elecciones", dice.
"Carter y Richardson deben saber que el papel deliberado que
continúan jugando en esta situación no puede pasarse por alto",
concluye con tono autoritario Noriega antes de repetir su invitación
a la injerencia: "En cuanto a Washington, si la violencia llega a
marcar las elecciones venezolanas, que se sepa que fue completamente
premeditada y ejecutada por Chávez y sus seguidores".
El texto de Noriega se publica al principio de la última semana
del proceso electoral venezolano, como seguramente estaba previsto.
El funcionario que participó en la guerra sucia desarrollada por la
CIA en Nicaragua y el golpe de Estado en Haití que terminó
definitivamente con el gobierno popular del presidente Jean-Bertrand
Aristide, es el acostumbrado vocero del "gobierno oculto" de Estados
Unidos, constituido por los sectores ultraderechistas asociados a
los elementos más recalcitrantes de la llamada comunidad de
Inteligencia.