Parece que fue ayer, pero ya han pasado diez años de la primera
presentación de Habana Abierta en Cuba. Ocurrió en un recordado
concierto que alcanzó el carácter de hito en el panorama sonoro
insular y en el que los miles de seguidores de la alineación
tuvieron la oportunidad de escuchar en vivo las vibrantes canciones
de la banda que, hasta aquel momento, solo habían circulado casi
subterráneamente en el ámbito alternativo local, donde se ganaron un
lugar de honor en la banda sonora de cualquier fiesta que se
preciara de serlo.
Tras una década esta ecléctica tropa, conformada actualmente por
Vanito Brown (Ihosvany Vanito Caballero), Luis Barbería, José Luis
Medina y Alejandro Gutiérrez, regresará de nuevo a casa para
protagonizar un concierto mañana viernes a las 9:00 p.m. en el Salón
Rosado de La Tropical, una presentación que viene despertando
numerosas expectativas y en la que harán un repaso por sus discos
Habana Abierta, 24 horas, Boomerang y 1,
2, 3, 4, materiales que, en su mayoría, se han
"pinchando" hasta el cansancio por la legión de seguidores de la
banda, aunque no han contado con el mismo favor de los medios de
difusión, salvo honrosas excepciones, claro.
Nacida bajo el influjo de los duros años noventa, la música de
Habana Abierta sirve como espejo de la sociedad cubana, de diálogo
intergeneracional y de puente natural entre diversas sonoridades
como el funk, el rock, el reggae, el rap, la timba y el jazz, entre
otras. De ahí que la obra de estos cantautores, con un marcado
sentido propositivo y transterritorial, influye notablemente en
muchos de los músicos cubanos de las nuevas generaciones y permite
visualizar diversos rasgos de la sociedad insular que, a pesar de
ser hijos de una época, permanecen vigentes hasta el día de hoy.
Si bien es cierto que los músicos de este colectivo creativo
radican fuera de la Isla desde la década del noventa, la carrera que
han facturado no ha perdido el contacto con la fibra más íntima de
la realidad local, y con los intereses y anhelos de sus seguidores.
Precisamente esos vínculos emocionales, que se pueden descubrir
muchas veces en no pocos de sus temas, funcionan como fotos de esa
Cuba diversa y cosmopolita que cada uno de estos cantautores lleva
sobre sus hombros de una manera muy personal y que a través del
tiempo les ha servido de fuente de inspiración para poner en juego
una obra que, a pesar de la distancia, continúa teniendo mucho que
decir en la creación cubana de estos tiempos.