MADRID.— Los trabajadores del Metro y de los autobuses de la
capital española iniciaron hoy una nueva jornada de huelga contra la
rebaja de sus salarios y la desmesurada subida de las tarifas de ese
servicio público.
Los
paros parciales en el suburbano madrileño -cuartos que protagonizan
sus empleados en menos de un mes- y en los ómnibus de la Empresa
Municipal de Transportes (EMT) coinciden con las horas punta de
viajeros y de tráfico durante la mañana y la tarde.
Mientras los trenes del subterráneo capitalino circulan al 53 por
ciento en el turno de la mañana y al 42 por ciento en el de la
tarde, los autobuses lo hacen entre el 40 y el 50 por ciento de la
dotación habitual, según los servicios mínimos establecidos.
Durante las dos horas de la mañana, el seguimiento de la protesta
fue total en la EMT y de 97-98 por ciento en el Metro, según
Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores, los dos
sindicatos mayoritarios de este país europeo.
Se trata de la cuarta jornada de huelga del suburbano desde el
pasado 17 de septiembre, cuando paralizó sus labores junto a las
tres empresas estatales del sector ferroviario, y la tercera
conjunta de las empresas Metro y EMT Madrid.
La medida de fuerza fue convocada para protestar por la rebaja
salarial de los trabajadores, la supresión de la paga extra de
Navidad y el aumento de las tarifas a los usuarios.
Obedece a los recortes sociales y laborales impuestos por los
gobiernos regional y central, ambos administrados por el derechista
Partido Popular, medidas que incidirán en una peor calidad del
servicio, denunciaron las centrales obreras.
En una asamblea realizada el pasado viernes, las organizaciones
sindicales acordaron endurecer el conflicto con tres jornadas más de
paros parciales de tres horas por turno (una hora más) durante el
22, 26 y 29 de octubre.