WASHINGTON.— Un tribunal estadounidense comenzará el domingo el
juicio sobre la suspensión de un festival de música cubana en Miami,
motivada por la postura de sectores extremistas que se oponen a la
normalización de las relaciones con la isla.
La jueza Sarah Zabel dirimirá el caso en una corte de Miami-Dade,
en Florida, tras escuchar los argumentos de los litigantes.
El Festival Mundial de Música Cubana Fuego estaba previsto para
el 9 de abril de 2011 en el autódromo Homestead Speedway, a 40
kilómetros de la ciudad de Miami, pero los dueños del centro lo
cancelaron bajo el pretexto de que se les ocultó información.
Los organizadores del certamen negaron esos argumentos y
presentaron una demanda que exige un millón de dólares en
compensación por las pérdidas ocasionadas tras la suspensión del
evento y el incumplimiento del contrato.
Abogados de la pista Homestead trataron por todos los medios de
obstruir el juicio, el cual podría durar algunas semanas y recogerá
los testimonios de funcionarios públicos, empresarios y activistas
de organizaciones comunitarias.
El Festival buscaba subir al escenario a estrellas de Cuba como
Juan Formell y Los Van Van; David Calzado y su Charanga Habanera;
Buena Fe; Moneda Dura y Pachito Alonso, junto a músicos de Estados
Unidos.
Para la Unión de las Libertades Civiles de Estados Unidos la
cancelación del evento constituyó una violación a los derechos de
libertad de expresión.
Ese grupo y los organizadores del Festival denunciaron que los
propietarios del autódromo fueron presionados por sectores de
derecha y por Lynda Bell, comisionada de Homestead y legisladora del
condado de Miami-Dade, quien prometió en público hacer todo lo
posible para impedirlo.