El
gobierno paraguayo cedió hoy en su negativa a satisfacer las
demandas de los docentes ante la generalización de la huelga en el
sector y la presencia de miles de educadores participando en
protestas de calle.
Inicialmente, el ministerio de Educación había tratado de
disminuir el paro, pero los sindicatos lograron un acatamiento de
más del 70 por ciento de sus afiliados y una manifestación
multitudinaria se registró en las calles de esta capital por parte
de los huelguistas.
Paralelamente, actos similares y obstrucción de vías por los
educadores se reportaron desde distintos departamentos del país, lo
cual demostró la fuerza del movimiento.
Ello provocó una nueva reunión negociadora durante la cual, el
vicepresidente de la República, Oscar Denis, aceptó una propuesta
consensuada que satisface a las organizaciones sindicales.
Según ella, se establece que dentro del Presupuesto General del
Estado para el 2013 se incorpore el pago de las deudas por
bonificaciones familiares y de maternidad, incluso en forma
retroactiva, el cumplimiento del escalafón vigente y otras
reclamaciones sindicales.
De todas formas, la huelga sólo será levantada tras la firma por
Denis de un documento que asegure la satisfacción de los
planteamientos de los educadores, el cual también tendrá que
suscribir el próximo lunes Federico Franco, designado Presidente por
el Congreso en junio pasado.
El secretario general de la Unión Nacional de Educadores, Eladio
Benítez, dijo a Prensa Latina que los docentes permanecerán en las
calles hasta la firma de ese documento por parte de Denis, pero
admitió la aceptación prometida por el gobierno de los reclamos del
sector.