Las mujeres turcas
podrán optar desde hoy con un dispositivo para alertar a la policía
ante alguna amenaza, como parte de una estrategia implementada para
paliar la violencia de género, una de las principales problemáticas
sociales de este país euroasiático.
El programa, presentado por la ministra de Asuntos Sociales,
Fatma Sahin, comenzará en las provincias de Bursa y Adana en una
primera fase de este proyecto piloto, hasta extenderse a todo el
país, informó hoy la emisora NTV.
Conocido como el botón del pánico, ese artefacto camuflado en un
collar o un brazalete, que con una simple presión se comunica con
una línea de la Policía Nacional, constatará automáticamente el
lugar donde se encuentra la mujer y favorecerá que se pueda dirigir
hacia ella la patrulla más cercana.
Según cifras oficiales Turquía contabilizó 250 feminicidios en
2011 y 37 en los dos primeros meses de este año, también con 128
casos de agresiones físicas, violación y acoso sexual, aunque
expertos consideran que esos datos son superiores porque la mayoría
de los incidentes de ese tipo contra las féminas no se reportan.
Pese a que en los últimos años la sociedad turca ha tomado
conciencia de la violencia sexista, cada año cientos de mujeres son
asesinadas por sus maridos, novios, amantes o antiguas parejas.
El Ministerio de la Familia y Asuntos Sociales estima que en el
país diariamente mueren cinco féminas en manos de sus cónyuges y
48,5 por ciento de ese grupo poblacional ha sufrido abusos físicos
por celos o discusiones.
En marzo pasado, Turquía implementó una ley para combatir ese
flagelo, norma que contiene medidas como la colocación de esposas
electrónicas a los perpetradores de los hechos y botones de pánico
para las víctimas.