Fábrica signos

Apuesta por la diversificación

Juan Varela Pérez

La fábrica de lápices que el Comandante Ernesto Che Guevara inauguró en Batabanó —hoy provincia Mayabeque— el 30 de marzo de 1961, es en la actualidad una industria en desarrollo, que alterna tecnología de avanzada con la tradicional, destinada a la producción de mobiliarios, envases de madera y otras especialidades.

Fotos: Jorge Luis González Estos elementos se producen para la fábrica de cables de San José.

Esta planta, que fuera la primera de su tipo en el país, abrió en 1976 el camino de la diversificación con varios modelos de muebles escolares.

Desde su fundación, Signos —integrada por ocho Unidades Empresariales de Base (UEB), distribuidas en tres municipios de la provincia— evoluciona según las expectativas del mercado y las necesidades del país. En su objeto social aparecen el diseño, el ensamblaje, la reparación y el montaje de varios artículos que comercializa de forma mayorista, en CUC y CUP.

En el turismo, sus principales clientes son las cadenas Cubanacán, Inmobiliaria de Pinar del Río, Gran Caribe y la Empresa Inmobiliaria Almest. La calidad y terminación que esos centros demandan, suplen productos antes importados.

Un análisis económico de esta empresa hasta el cierre de agosto evidencia que, los atrasos en la producción mercantil (registra el 97 %) se debió a la llegada tardía de dos materias primas importadas y de peso: madera pino y tableros melaminados.

Calidad y excelente terminación es el compromiso mayor de la fábrica de Batabanó.

Los muebles fabricados en este periodo generan, por su precio de venta, ingresos menores que los aportados por los pallets destinados a la planta de cables de San José y los mobiliarios de tableros suministrados al Ministerio de Educación.

Para revertir la situación, a finales de mayo, se confeccionó y puso en marcha una estrategia encaminada a la recuperación de utilidades que comenzó a dar frutos en el periodo mayo-julio y ya en agosto se acercaba al 82 %.

El ingeniero Alfredo Martínez Hernández, director general de Signos, explicó a Granma que, para enfrentar los atrasos, la empresa puso en práctica la creación del doble turno en la UEB de envases con el fin de aprovechar con rapidez los insumos que llegan y así completar, este año, la producción mercantil de 13 millones 385 mil 900 pesos, de ellos 4 millones 750 mil en CUC, y mantener el ascenso en el 2013.

Además, el centro tiene como propósitos fundamentales, cumplir el plan de negocios y eliminar las deudas en moneda nacional, mantener las cuentas por cobrar en los ciclos previstos y ejecutar las inversiones necesarias para la optimización de los equipos. Pretende, asimismo, consolidar el sistema de control interno, perfeccionar la gestión empresarial y velar por el ahorro de los portadores energéticos.

Reconocida como líder de la industria cubana del mueble, Signos se distingue en el Ministerio de la Industria Ligera por el elevado nivel profesional y ético y la aplicación de prácticas novedosas que incrementen su eficiencia.

El reto de los trabajadores, técnicos y directivos es garantizar confort y seguridad con productos de la industria del mueble y otras especialidades en madera, mediante un proceso de mejora continua en el Sistema de Gestión Empresarial.

 

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