El
presidente mexicano, Felipe Calderón, afirmó hoy que el crimen
organizado es una de las principales causas de muerte y de violencia
en la actualidad que Naciones Unidas tiene la obligación de
combatir.
Durante su participación en el 67 periodo de sesiones de la
Asamblea General de la ONU, Calderón destacó que su gobierno ha
combatido el crimen con fuerza, con determinación, con coraje.
Pero lamentó que la organización mundial no haya llegado a
acuerdo alguno todavía sobre el comercio de armas, y eso hubiera
sentado las bases para controlar una venta irresponsable de armas de
alto poder al crimen organizado transnacional.
En los últimos seis años, según el mandatario, se han decomisado
en México más de 150 mil artefactos de ese tipo a los grupos
delincuenciales.
Sin embargo, el tráfico de armas solo es una arista del problema,
advirtió el jefe del Ejecutivo federal, quien aseguró que el consumo
de drogas ilegales en muchas naciones desarrolladas está matando a
miles y miles de jóvenes en los países de producción y de tránsito.
Se requiere redoblar esfuerzos para atender este problema de
salud pública: políticas preventivas contra las adicciones, campañas
en los medios de comunicación, que hagan entender a los jóvenes de
todo el mundo que las adicciones a las drogas son la nueva
esclavitud del Siglo XXI, aseveró.
En su mensaje al plenario, Calderón reiteró que el mercado más
grande del mundo de consumo de estupefacientes es Estados Unidos.
El gobernante tocó otros temas de interés de la agenda global
como es el cambio climático, cuyo impacto puede ser irreversible,
tanto para la sociedad como para los recursos naturales, dijo.
Expresó que México busca utilizar todas sus capacidades para
despertar un sentido de responsabilidad en esta lucha mundial contra
el calentamiento global.
Y, por ello, creamos un programa unilateral especial para
combatirlo. Nos comprometimos, por ejemplo, a disminuir en 50
millones de toneladas de bióxido de carbono anuales para este año,
un compromiso hecho en 2008, apuntó.
Igualmente destacó el hecho de que su país haya trabajado para
que la ONU se consolide como el principal organismo para el diálogo
y la paz, la seguridad y la vigencia plena del derecho, en
particular, del internacional.