NACIONES
UNIDAS.— Ante la Asamblea General, el presidente de Irán, Mahmoud
Ahamadineyad, exigió el establecimiento de un nuevo orden mundial
que transforme las estructuras de la organización global para
eliminar la discriminación entre sus miembros y el monopolio
existente en su seno.
Igualmente repudió el unilateralismo, los dobles raseros, la
imposición de guerras, la inestabilidad y las ocupaciones en busca
de intereses económicos y criticó el dominio de la carrera
armamentista y la intimidación con artefactos nucleares y de
destrucción masiva que ostentan las potencias hegemónicas
Ahmadineyad enumeró entre los males del presente la falta de
valores morales, el egoísmo, la decepción, el odio, la animosidad,
la clasificación de los seres humanos, la humillación de naciones,
el pisoteo de los derechos de los otros y la dominación, a lo que
añadió la diseminación de la discordia, el monopolio del poder, la
salud, la ciencia y la tecnología y la búsqueda de la supremacía por
los principales centros de poder.
En su intervención también como presidente del Movimiento de
Países No Alineados, el gobernante iraní enunció que el actual orden
mundial es discriminatorio y está basado en la injusticia, además,
reiteró el llamamiento a favor de una participación seria y efectiva
de todas las naciones en la gestión del mundo.