El acto de entrega fue celebrado en el puerto de la nororiental
ciudad de Dalian y contó con la participación del primer ministro
chino, Wen Jiabao, quien subrayó en su discurso la transcendencia
del hecho.
"Es un hito en la historia del Ejército y encarna un gran logro
de China en el desarrollo de armamento y equipamiento, así como en
la modernización de su defensa", dijo el premier.
Asimismo, la cartera de Defensa destacó que el nuevo portaviones
"elevará el nivel operativo de toda la Marina china", además de
"contribuir a proteger con eficacia la soberanía, la seguridad y el
desarrollo" del país, según ANSA.
El Liaoning-16 contará con una tripulación de 2 000 personas y
podrá transportar 30 aviones caza de modelo J-15, producciones
enteramente chinas.
Un artículo publicado en el China Daily y reproducido por el
Diario del Pueblo destaca el compromiso de Beijing de solucionar los
conflictos regionales "a través de canales diplomáticos y
negociaciones", así como su oposición al "uso o amenazas de fuerza"
como principio de su política exterior; rechazando de esta forma
temores infundados por la existencia del nuevo portaviones en medio
de disputas territoriales con países vecinos, refiere PL.