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El errático camino de una inversión
Cuando la construcción de una obra no se
prepara como es debido, es muy difícil enrumbarla después por buen
camino
Ortelio
González Martínez
El atraso en el montaje de un molino para el programa arrocero,
en áreas cercanas al poblado Camilo Cienfuegos, en el municipio
avileño de Chambas, encarece el costo de la actual cosecha de arroz
en esta provincia, con insuficiente capacidad para el procesamiento
del cereal.
El
montaje del silo-pulmón en su fase final.
Los tropiezos ocurridos son las consecuencias visibles de no
cumplir lo que establece el Lineamiento 118 de la Política
Económica y Social del Partido y la Revolución, referido a que
"las inversiones estarán priorizadas a la esfera productiva y de
servicios con beneficio a corto plazo y las que garanticen el
desarrollo sostenible del país".
ESLABONES DE LA DESORGANIZACIÓN
Los problemas comenzaron desde noviembre del pasado año, cuando
se decidió "hacer algunas cosas", según palabras de Jorge Hernández
Lorenzo, director de los Servicios Ingenieros de la Empresa de
Proyectos de la Agricultura (ENPA), contratada por su homóloga, la
agropecuaria Máximo Gómez, para supervisar la ejecución.
 Algunos
de los equipos todavía permanecen a la intemperie.
"Tres veces hemos reajustado el cronograma por diversas causas, y
estamos obligados a hacerlo de nuevo", expresó Hernández.
"Desde el principio hubo atrasos en el silo-pulmón (tolva
receptora del cereal), en el vial de acceso, en el cambio de
cubierta y de la carpintería de la nave principal, y en la revisión
de los embalajes de los equipos importados de Brasil", explicó.
El ingeniero civil Ilyak Fernández Echemendía, representante de
la ENPA a pie de obra, dijo que "existen muchos problemas, y si
continúan, corremos el riesgo de no terminar lo planificado para el
presente año".
Falta de organización y de control es lo que impera allí pues la
preparación técnica fue deficiente y hasta carecen de algunas
herramientas e insumos como el combustible, pero ¿cómo tenerlo si no
hay ni previsión y mucho menos planificación?
El desaprovechamiento en el tiempo de la inversión no es el
resultado de una ausencia de financiamiento, sino de la poca
ocupación de quienes previeron este proceso y de los que tienen que
chequearlo. Esa es la razón por la cual existen constantes
paralizaciones, como ha sucedido desde el inicio.
Asimismo, hubo dificultades con la documentación de los equipos
llegados desde Brasil, razón que obligó a la interrupción del
proceso de revisión. Así lo confirmó Máximo Quintana Costilla, jefe
de la oficina provincial de CUBACONTROL S.A., entidad prestadora de
Servicios Internacionales de Supervisión.
"El proveedor mandó la lista de empaque incompleta, al no
aparecer el número de bultos ni el tipo de producto, además de que
por eso algunos embalajes fueron a parar a otras provincias",
argumentó.
atrasos con el arroz
El compromiso era procesar arroz a inicios del segundo semestre
de este año, pero será difícil revertir la situación.
Todavía queda por resolver el acople para fijar los filtros, las
tomas de tanque de aire, la pizarra eléctrica con todos sus
componentes, los accesorios para la extracción de polvo, las pesas
dosificadoras y 300 expansiones.
Este es el clásico ejemplo de como la irresponsabilidad daña una
inversión cuando no se prepara como es debido, y resulta muy difícil
enrumbarla después por buen camino. Los problemas comenzaron desde
el mismo momento en que se decidió iniciar la obra, signada por la
pésima elaboración técnica.
En primera instancia se hizo poco caso a la Resolución 91 del
Ministerio de Economía y Planificación, referida a las inversiones,
que establece que la preparación previa y la formalización de
contratos son indispensables para iniciar las obras y asegurar su
ejecución eficiente y con calidad; fue obviado el Lineamiento 122
sobre "el papel del contrato del proceso inversionista para
garantizar los plazos en el cronograma".
De cualquier modo, la urgencia y la necesidad de disponer del
molino para la actual campaña arrocera no podía ser razón para
emprender los trabajos con más deseos que posibilidades.
Al menos 10 objetos (la gran mayoría) exhiben entre 20 y 60 días
de atraso respecto al cronograma: el silo-pulmón, el montaje del
molino, el relleno del vial de acceso, el socioadministrativo, la
cocina comedor, el alojamiento...
La demora provocó que hasta la fecha fueran trasladadas hacia los
CAI arroceros Ruta Invasora, en Camagüey; y a las Nuevas, en el sur
del Jíbaro, Sancti Spíritus, más de 3 mil 300 toneladas, según
reveló Lázaro Rabí Hernández, director de la Unidad Empresarial de
Base Industria, de la empresa Máximo Gómez.
De no entrar en funcionamiento el molino en la actual campaña, la
entidad se vería obligada a procesar unas 14 mil toneladas en
aquellos lugares con el consiguiente sobregasto para la empresa
agropecuaria Máximo Gómez de más de 57 mil litros de combustible,
solo por concepto de transportación.
La ingeniera civil Nadia Rodríguez Buchillón, especialista en
inversiones de la entidad, explicó que la ejecución continuará el
próximo año y totalizará un monto de más de tres millones de pesos e
incluye el vial de acceso a la industria, una báscula para el
pesaje, un secadero y cuatro silos con capacidad de almacenaje de 4
000 toneladas en su conjunto, entre otros equipos para el corte y el
traslado del alimento.
Sin embargo, nadie resarcirá los daños económicos que ocasiona el
hecho de que el arroz continúe viajando de un lado a otro. Los
recursos inmovilizados hasta hoy podrían haberse convertido en
producción rentable. |