Carrillo fue protagonista de los principales sucesos de la
historia española durante el siglo XX y fungió como máximo líder del
Partido Comunista de España (PCE) entre 1960 y 1982, un periodo que
comprende la compleja etapa tras la muerte de Francisco Franco.
Durante más de tres décadas de exilio en París, se distanció
paulatinamente de la línea política que defendía la entonces Unión
Soviética y fundó, junto a otros dirigentes de izquierda en Europa,
lo que se conoce como "eurocomunismo".
En 1976 regresó a España clandestinamente y negoció con el
presidente provisional del Gobierno, Adolfo Suárez, la legalización
del PCE a cambio de aceptar el régimen monárquico. En las elecciones
de 1977 fue electo diputado, cargo en el que se mantuvo hasta 1986.
Abandonó el PCE en 1985 y dedicó sus últimos años a escribir
libros y artículos, y a dar conferencias.
Durante la última semana, el veterano luchador sufrió un
empeoramiento en su estado de salud, después de que tuviera que ser
ingresado en varias ocasiones.
José Luis Centella, actual líder del PCE, lamentó el deceso de un
hombre que entregó su vida a la lucha y transmitió a su familia las
condolencias de todos los miembros de esa agrupación.