WASHINGTON,
18 de septiembre.— Controvertidos comentarios del candidato
presidencial republicano en Estados Unidos, Mitt Romney, sobre los
votantes demócratas, los hispanos y el conflicto israelo-palestino,
lo han puesto en aprietos a pocas semanas de las elecciones.
Las declaraciones, que han vuelto a revolucionar una campaña
electoral muy disputada, están recogidas en un video grabado de
forma furtiva en una cena privada de Romney con grandes donantes el
pasado 17 de mayo en Boca Ratón (Florida), y que fue divulgado el
lunes en la web de la revista Mother Jones.
En la cinta, se ve a un Romney relajado comentando que un 47 % de
los estadounidenses votarán en noviembre por Obama. "Mi trabajo no
es preocuparme por esas personas. Nunca los convenceré de que
deberían asumir su responsabilidad y preocuparse de sus vidas",
anota Romney para quien ese 47 % que apoyará a Obama son aquellos
que no pagan impuestos.
Agregó que los votantes demócratas se sienten "víctimas" y creen
que el gobierno "debe ocuparse de ellos, que tienen derecho a tener
cobertura sanitaria, alimentación, techo, todo aquello que ustedes
quieran".
En otro momento de la cena con donantes Romney bromeó acerca de
que tendría más posibilidades de ganar las elecciones "si hubiese
nacido de padres mexicanos".
"Si el bloque de votos hispanos se compromete tanto con los
demócratas como los afroamericanos han hecho en el pasado, estamos
en un problema como partido y creo que como nación", anotó Romney,
cuyos comentarios han causado malestar entre los latinos, que ya se
decantan mayoritariamente por Obama.
El video también recoge otros comentarios del exgobernador de
Massachusetts en los que afirma que a los palestinos "no les
interesa" la paz con Israel, que están "comprometidos con la
destrucción y eliminación" de ese país, y que el fin del conflicto
es "casi impensable".
Tras el revuelo suscitado por el video, Romney convocó una
conferencia de prensa el lunes por la noche en California y
argumentó que sus ideas "no fueron expuestas de manera muy elegante"
porque estaba "hablando de manera coloquial", pero no se disculpó
por sus afirmaciones.
Al respecto, un editorial del diario The Washington Post señaló
hoy que el candidato presidencial republicano debe mantenerse
callado y así resuelve algunos problemas aunque fomente otros, como
nueva estrategia para su campaña para las elecciones de noviembre.