El Méjico volverá a moler

El pitazo del Méjico se escuchó por última vez en el 2006. Después de varios años de inactividad, recursos humanos y materiales se preparan para que vuelva a salir azúcar del coloso

Ventura de Jesús

Ubicado en tierras fértiles del municipio matancero de Colón, el central Méjico se alista para hacer zafra en la próxima campaña azucarera.

El central Méjico se alista para la próxima campaña azucarera.

Arturo Morejón Fernández, director de la Empresa Azucarera de la provincia, asegura que desde hace algunos meses el central se prepara para su próxima reincorporación a la molienda, esta vez con un modesto plan de 12 500 toneladas de crudo. Adelantó que su arrancada se prevé para el 13 de febrero del 2013.

La provincia puntea el rendimiento cañero (con algo más de 50 toneladas por hectárea) y la disponibilidad de caña en el país, hasta el punto de que será preciso entregar unas 90 mil toneladas de caña a las provincias de Cienfuegos y Mayabeque.

Fotos del autorEs importante el aporte de los jóvenes estudiantes.

Arturo Morejón significa que aunque la cifra a moler es muy inferior a los tradicionales registros de ese ingenio, resulta alentador tomando en consideración el tiempo que estuvo inhabilitado. La buena noticia es que la fábrica cuenta con la caña necesaria en sus inmediaciones y conservó su fuerza calificada. En adición a esto, ha ido preparando a un grupo de operadores jóvenes en los otros centrales en activo.

Importantes inversiones

Quienes visitan el ingenio por estos días admiran la laboriosidad de las brigadas a cargo de las más complejas tareas. Es notable el ajetreo constructivo en todas las áreas de la industria. Según Luis Carlos Noceda, jefe de producción, se ejecutan inversiones por más de once millones de pesos.

Precisa que la mayor de las transformaciones se lleva a cabo en el área de la caldera, donde se montan seis tachos de grandes dimensiones. A ello se suma el acoplamiento de un tanque de agua, la modernización de la centrífuga y la reconstrucción del sistema de residuales.

Pese al agotador esfuerzo que supone poner en orden las máquinas de un central, los directivos del ingenio no ponen en duda que estará listo para la fecha prevista. Los alienta saber que cuentan con los especialistas en los puestos claves, la contribución de los jubilados y el aporte de jóvenes estudiantes del Instituto Politécnico Agropecuario (IPA) Julio Padrón Armenteros.

La demora o irregularidad en la entrada de los recursos sí pudiera ser un obstáculo definitivo, observó Gonzalo San Martín Rojas, uno de los ocho integrantes de la brigada que ha llevado el mayor cúmulo de las labores de rehabilitación. "Si los materiales previstos no fallan y llegan en tiempo, el Méjico empieza a moler en febrero", subrayó.

Pedro Díaz del Castillo, jefe de mantenimiento de caldera, está convencido de que, independiente de cualquier inconveniente, si se trabaja fuerte como hasta ahora, el ingenio estará preparado para hacer azúcar en el tiempo previsto.

Para Eneida Villegas Zulueta, al frente del grupo de jubilados, el hecho de que el Méjico vuelva a pitar traerá, adicionalmente a los beneficios económicos, dicha para los bateyes del central y del cercano Banagüises. Además de Eneida, muchos moradores del lugar conservaron la esperanza de que algún día el ingenio volviera a moler. Seis años después, ese momento, gracias al concurso de muchas personas, está por hacerse realidad.

 

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