Empresas de seguridad informática revelaron hoy nuevas evidencias
que vinculan a Estados Unidos con el desarrollo de tres virus para
usarlos en operaciones de espionaje contra países de Oriente Medio
que considere enemigos.
Los creadores de los antivirus Symantec y Kaspersky Lab
descubrieron en estudios separados que parte de la sofisticada
ciberherramienta de vigilancia Flame es casi idéntica al código
encontrado en una versión del gusano Stuxnet, usado por Washington
en ataques contra los sistemas informáticos iraníes con el fin de
presionar a Teherán para que detenga su programa nuclear.
La operación Flame, descubierta en mayo pasado, fue dirigida
usando un software llamado Newsforyou que fue construido a
principios del 2006, coincidieron expertos de ambas firmas.
Ese virus estaba encaminado a robar información, retrasar los
planes nucleares de Irán, conformar un mapa de la red informática,
copiar archivos de los ordenadores de funcionarios y recabar
información de inteligencia para usarla como parte de una guerra
cibernética en marcha.
Fue diseñado para tener el mismo aspecto que un programa común
para la gestión de contenidos en páginas web, en un probable intento
de disfrazar su propósito real a investigadores para que la
operación no se viese comprometida, dijo Kaspersky en su informe.
Un reciente artículo del periódico The Washington Post indicó que
en esa operación participaron la Agencia de Seguridad Nacional y la
Agencia Central de Inteligencia por la parte estadounidense y
también militares de Israel.
Las dos compañías saben muy poco de otros dos softwares malignos
recién identificados, pero aseguran que uno de ellos está
actualmente desplegado en el Oriente Medio.
David Sanger, corresponsal en Washington del diario The New York
Times, reveló en un libro lanzado en junio pasado que el presidente
Barack Obama ordenó intensificar el programa federal de ciberataques
contra Irán con el gusano Stuxnet desde su llegada a la Casa Blanca
en 2008.
De acuerdo con el reportero, la operación comenzó durante el
mandato de George W. Bush bajo el nombre de Juegos Olímpicos y dejó
inactivas temporalmente a mil centrifugadoras nucleares para
desarrollar la energía atómica y producir electricidad en la nación
persa.
Estados Unidos, sus aliados europeos e Israel han aprobado varios
paquetes de sanciones para frenar el programa nuclear de Irán porque
lo acusan de querer desarrollar una bomba atómica, hecho desmentido
por Teherán y analistas estadounidenses en varias ocasiones.