El VI Congreso Nacional de Prevención y Tratamiento en Materia de
Drogas comenzó hoy en el estado venezolano de Anzoátegui, como parte
de una iniciativa gubernamental para fomentar la prevención frente a
ese fenómeno.
Desde la ciudad de Puerto la Cruz, expertos en el ámbito de la
salud y las ciencias sociales enfocarán sus ponencias en la
sensibilización, la importancia de prevenir el consumo de sustancias
ilícitas y de reducir los factores de riesgo asociados al alcohol y
al tabaco.
La cita busca promover, igualmente, espacios de intercambio de
orden científico, humanístico y tecnológico en torno a esta
problemática, y articular entre los colaboradores, esfuerzos para
establecer mecanismos que propicien la participación social y la
convivencia solidaria.
De acuerdo con el viceministro de Prevención y Seguridad
Ciudadana, Néstor Reverol, la realización continua de este congreso
ha permitido intercambiar conocimientos y ofrecer aportes y
sugerencias con el objetivo de fortalecer el Plan Nacional
Antidrogas.
El funcionario refirió que el evento acoge a 585 participantes,
entre ellos, la Directora de Reducción de la Demanda de la Oficina
Nacional Antidrogas Miossoty Gómez; y el director general de
Prevención al Delito, Rafael Betancourt.
En el programa sobresalen conferencias acerca de las estrategias
cognitivas y conductuales para la prevención del consumo de drogas;
la ética, valores y sentido de pertenencia, y la familia como factor
de prevención del consumo.
También resalta una ponencia en torno a la Gran Misión A Toda
Vida Venezuela, un programa para disminuir drásticamente los niveles
de inseguridad, y su importancia en la prevención integral.
Como parte del esfuerzo en esa lucha, la administración
venezolana impulsó el Sistema Nacional de Tratamiento a las
Adicciones que, desde su inicio el año pasado, acogió de manera
gratuita a unos 30 mil pacientes en 107 centros, según cifras
oficiales.
Esa iniciativa contempla un nivel preventivo, dirigido a atender
a los pacientes en los centros de orientación familiar, y otro
intermedio, que incluye una etapa de desintoxicación en
instalaciones especializadas.
También cuenta con una fase estructural, en la cual las personas
reciben tratamiento de forma interna en las comunidades
terapéuticas.