LONDRES,
— El resultado de un examen de ADN de dos laboratorios forenses
niega la posibilidad de que el fundador de Wikileaks, Julián Assange,
fuera quien utilizó un preservativo en presuntos delitos sexuales,
presentados a la policía sueca por una mujer.
En el condón roto que fue entregado como evidencia por una de las
acusadoras de Assange, resultó negativa la presencia de su ADN,
según confirmaron los abogados defensores, de acuerdo con un informe
de 100 páginas recibido de los especialistas en anatomía patológica
de ambas instituciones.
Según sostiene la denunciante, de 33 años de edad, el periodista
rompió voluntariamente el preservativo para tener sexo sin
protección, hecho acontecido en 2010.
Por su parte, Assange, quien se encuentra asilado en la embajada
de Ecuador en Londres, niega tales cargos y alega que después del
día del supuesto delito, convivió al menos una semana más en su
apartamento de Estocolmo con la demandante, sin que ella hablara del
incidente.
No obstante el ADN del reciente adversario de los servicios
secretos de Washington, que expuso detalles concretos en Internet de
la hegemonía manifiesta en sus relaciones diplomáticas, fue
encontrado en otro preservativo que presentó una segunda acusadora,
la cual dice haber sido violada por él mientras dormía, lo cual fue
expuesto por el canal televisivo Russia Today.
Con respecto a este último caso, Assange expresa que se trata de
sexo con consentimiento. Sin embargo, sobre la base de las referidas
denuncias, la justicia sueca puede procesarlo jurídicamente.
El periodista recibió asilo diplomático en la embajada de Ecuador
en Londres, lo cual obstaculiza su extradición a Suecia, que puede
significar otra hacia Estados Unidos, donde puede llegar a ser
condenado a muerte por la publicación de cables diplomáticos.
WikiLeaks se ha encargado de dar a conocer miles de documentos
confidenciales y comprometedores de diversos gobiernos, entre los
que resalta el caso de Estados Unidos.