A mediados de julio del presente año, el sindicato de jugadores
nipones mostró su descontento con la Major League Baseball (MLB) por
la distribución del botín monetario dictaminada en las dos ediciones
anteriores y su presencia en el certamen de marzo venidero se
tambaleó, solo que finalmente los "samuráis" asiáticos quedaron
conformes con manejar varias licencias y percibir más ingresos por
el dinero aportado por los patrocinadores.
Pasado el temporal, ya se respiran aires de paz y a partir del
inminente 19 de septiembre, en el estadio Roger Dean, en Júpiter,
Florida, comenzará la ronda eliminatoria, dividida en cuatro grupos
con 16 novenas en liza, algunas de ellas de vasto recorrido en el
deporte como Canadá, Taipei de China y Panamá.
El apartado que abrirá dicha fase —de la cual emergerán cuatro
clasificados, uno por cada agrupación— tendrá de protagonistas a
Sudáfrica, Israel, Francia y España, selecciones todas de muy poco
bregar en el mundillo beisbolero, con aparente favoritismo para los
sudafricanos, aunque los israelíes pueden dar la clarinada con
varios peloteros estadounidenses de raíces judías.
Dirigidos por el otrora estelar receptor Brad Ausmus, asistente
especial de los Padres de San Diego en la actualidad, el conjunto
hebreo dice tener ya asegurada la presencia de Shawn Green y Gabe
Kapler, quienes brillaron en la Gran Carpa y ahora fungirían como
jugadores-coach, lo que ofrecería un plus de calidad al plantel.
Al otro lado del Atlántico, en el Armin-Wolf Baseball Arena de
Regensburg, al este de Baviera, Alemania, otras cuatro selecciones
pugnarán desde el jueves por un boleto, con claro favoritismo para
Canadá en detrimento de República Checa, Gran Bretaña y los locales,
todos con escasa tradición en los diamantes.
Pese a no contar con los estelares Ryan Dempster, Justin Morneau,
Joey Votto y John Axford, envueltos aún en la etapa regular de las
Grandes Ligas, los canadienses parten con la lógica ventaja de su
poderío y palmarés histórico, que defenderán un conglomerado de
veteranos con notable experiencia internacional, según declaraciones
del manager Greg Hamilton.
Para noviembre, un tanto más alejado en el calendario, quedan
reservados los compromisos de las dos llaves restantes, que se
escenificarán en el parque Xinzhuang, de Taipei de China, y en el
Estadio Nacional Rod Carew, de Panamá.
Por la parte asiática contenderán, además de los locales,
Filipinas, Tailandia y Nueva Zelanda, y no es de esperar ninguna
sorpresa o casualidad con respecto al triunfo de Taipei. En tierras
canaleras se prevé una lucha más cerrada, dada la presencia de
Nicaragua, Colombia y Brasil, con pretensiones de incluirse por
primera vez en el magno evento.
Por su tradición y resultados en las dos versiones precedentes,
un total de 12 selecciones tienen un puesto en el certamen y
algunas, incluso, ya definieron los cuerpos de dirección. Tal es el
caso de Estados Unidos con el reconocido Joe Torre al mando hace
tres meses; Venezuela, que por tercera ocasión tendrá a Luis Sojo;
México con Rick Rentería y el excepcional Fernando Valenzuela al
frente del pitcheo; o Puerto Rico, con Edwin Rodríguez.
Por su parte, República Dominicana y su gerente general, Moisés
Alou, barajan las opciones de Félix Fermín y Tony Peña, coach de los
Yanquis de Nueva York, mientras Holanda parece decantarse por
Hensley Muelens, quien capitanea a los Bravos de Margarita en la
temporada invernal venezolana, aunque necesita la aprobación de los
Gigantes de San Francisco, donde se desempeña como entrenador de
bateo.