GINEBRA.—
"Una guerra civil en Siria o una intervención de fuerzas
extranjeras, sembrarían mayor destrucción y multiplicarían las
muertes, desestabilizarían toda la región y tendrían graves
consecuencias para los pueblos del Oriente Medio", señaló el
embajador cubano en Ginebra, Rodolfo Reyes, cuando reiteraba ante el
Consejo de Derechos Humanos su rechazo a la intervención territorial
de Siria.
Añadió que el papel de la comunidad internacional es respaldar
cualquier esfuerzo que contribuya a la salvaguarda de la paz y la
estabilidad de Siria.
De igual forma, Reyes condenó las intenciones de algunos países
de imponerle al pueblo sirio un cambio de régimen así como las
acciones que orientan los mismos para promover agresiones contra la
nación árabe.
El representante cubano en Ginebra destacó recientes experiencias
en las que se ha evidenciado la manipulación de la Carta de la ONU y
el doble rasero en la conducta de Estados Unidos y otras potencias
de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Reyes demandó el cese de la violencia, las masacres y actos
terroristas que causan la muerte de inocentes, al igual que el fin
del aporte de armas y dinero a los grupos insurgentes, acciones
emprendidas por algunas potencias de la OTAN.