LONDRES, 14 de septiembre.— Casi 230 personas murieron en prisión
u otras formas de custodia en Inglaterra y Gales en el último año,
la cifra más alta registrada desde el 2004, de acuerdo con un
informe difundido hoy.
Nigel Newcomen, Defensor del Pueblo del Departamento de Prisiones
y Libertad Condicional para Inglaterra y Gales, manifestó en el
texto que ese número representa un aumento del 15 % con respecto al
registrado entre el 2010 y el 2011.
Según el funcionario, 142 de los decesos ocurrieron por causas
naturales, 20 más que el año anterior, lo que responde a la
existencia en las prisiones de Inglaterra y Gales de reclusos de
edad avanzada que cumplen largas condenas.
Del total de muertes, 61 fueron autoinfligidas, 13 más que las
reportadas en la etapa anterior, con lo cual se revierte una
tendencia al descenso que se había registrado en los últimos años,
develó el informe.
Asimismo, el documento elaborado por Newcomen señaló la
ocurrencia de tres muertes aparentemente autoinfligidas de niños que
se encontraban bajo custodia, hechos que no se reportaban desde
hacía tres años.
El informe reveló además que nueve fallecimientos se debieron a
causas no naturales, generalmente asociadas al consumo de drogas,
mientras un caso se produjo por asesinato.