JARTUM,
14 de septiembre.— Decenas de miles de personas se manifestaron este
viernes en el mundo musulmán contra Estados Unidos, para denunciar
una película que denigra al Islam. El objetivo de las protestas han
sido las embajadas estadounidenses en países de Oriente Medio,
África y Asia.
Al menos, tres personas murieron y más de 40 resultaron heridas
durante los enfrentamientos entre la policía y manifestantes ante la
sede diplomática de EE.UU. en Sudán. Las fuerzas de seguridad
dispersaron con gases lacrimógenos a unas 10 mil personas que se
dirigían hacia la legación, tras haberse manifestado ante la de Gran
Bretaña e incendiado la de Alemania, informó AFP.
Los incidentes también fueron graves en Túnez, pues un grupo de
manifestantes intentó asaltar la sede diplomática y se enfrentó a
las fuerzas de seguridad, que los repelió con disparos y gases
lacrimógenos; tres personas murieron y otras 28 resultaron heridas.
Horas antes, decenas de musulmanes se concentraron frente a la
embajada norteamericana en Indonesia con la consigna "Estados Unidos
es el responsable de la islamofobia en el mundo", al tiempo que
exigieron disculpas a Washington.
En Líbano, un manifestante murió y 25 resultaron heridos en
enfrentamientos en la ciudad de Trípoli (norte) entre policías y
centenares de islamistas que poco antes habían incendiado un
restaurante norteamericano de comida rápida.
Igualmente explosiva es la situación en Yemen, nación a la que el
Pentágono ha enviado un pelotón de marines para proteger sus
instalaciones diplomáticas. Allí, cerca de 2 000 manifestantes
permanecen en torno a la embajada.
Protestas similares tuvieron lugar en países como Egipto,
Marruecos, Nigeria, Argelia, India, Afganistán, Jordania, Palestina,
Paquistán, Iraq, Bangladesh y Turkmenistán.
Entretanto, Naciones Unidas denunció el uso de la libertad de
expresión para provocar la intolerancia y el derramamiento de
sangre, al condenar el filme que ocasionó el estallido de las
protestas.
La explotación de la ira de las personas solo alimenta la
recriminación y la violencia sin sentido, dijo el secretario general
de la ONU, Ban Ki-moon, quien al hablar en una reunión de la
Asamblea General dedicada al tema Cultura de paz, también rechazó
las acciones violentas, según PL.