"España va a adoptar un plan nacional de reformas para fomentar
el crecimiento y la competitividad", anunció el ministro de
Economía, Luis de Guindos, en una rueda de prensa, al margen de la
reunión informal de ministros de la zona euro en Nicosia, Chipre.
El plan "será anunciado durante el consejo de ministros el 27 de
septiembre", dijo, sin revelar los detalles sobre los sectores que
se verán afectados.
El objetivo es cumplir con la meta de déficit fiscal del 6,3 % de
su PIB este año, el 4,5 % en el 2013 y el 2,8 % en el 2014. Pero
también mostrar a sus socios "el compromiso español con las
reformas" exigidas por Bruselas y evitar nuevas condiciones en caso
de pedir un rescate global de su economía.
"El compromiso fundamental es con el déficit público y las
reformas económicas", aseguró. Además, "es un paso para mostrar el
compromiso español con la mejora de la competitividad".
España, que ya obtuvo en junio una promesa de auxilio de la
Eurozona de hasta 100 mil millones de euros para sanear sus bancos,
está sometida a una enorme presión para solicitar un rescate más
amplio, que permita activar una intervención del Banco Central
Europeo (BCE) en los mercados de deuda.