Luego de 15 reuniones convocadas a lo largo de la Isla, en las
cuales se debatió acerca del perfeccionamiento de la disciplina y se
recogieron 170 propuestas de estructura, Higinio Vélez, director
nacional de Béisbol y presidente de la Federación Cubana, informó a
la prensa nacional que el torneo, en el cual participaron 17
selecciones la pasada campaña, retoma el formato de 16 conjuntos
surgido desde la edición 32, solo que ahora no estará Metropolitanos
—desaparece tras 38 campeonatos en la máxima categoría—, respetando
el criterio de la representatividad, con un plantel por cada
provincia, incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud.
Lo novedoso del naciente modelo radica en el calendario
competitivo, que constará de dos etapas. En la primera fase, las 16
novenas en liza disputarán 45 juegos por el sistema de todos contra
todos a una vuelta, con enfrentamientos particulares de tres choques
y un día de descanso posterior.
A una segunda instancia avanzarían los ocho de mejores dividendos
en la clasificación general, sin tener en cuenta las zonas, por lo
que perfectamente pudiera darse un final entre dos naves de la misma
región, contrario a lo que venía sucediendo en las ediciones
precedentes.
Estos ocho elencos efectuarían 42 desafíos a dos vueltas en busca
de los cuatro grandes, que luego dirimirían semifinal y final por
los tradicionales play off (1 vs. 4 y 2 vs. 3), de
siete juegos a ganar cuatro. Como singularidad, en la segunda etapa,
cada conjunto contará hasta con cinco refuerzos de las escuadras
eliminadas, preferiblemente de su zona, quienes entrarían por los
descartes de las respectivas direcciones.
"El consenso con los managers es total sobre los peloteros que
deberán bajar. Ellos aseguran que de esta forma lograrán motivar al
máximo a todos sus hombres, quienes se pondrán una meta cada vez más
alta en pos de permanecer en el equipo", aseveró Higinio sobre el
tópico.
No obstante, con respecto al tema de los refuerzos todavía quedan
demasiados cabos sueltos para explicar con lujo de detalles cómo se
implementará, aunque, de momento, la Dirección Nacional de Béisbol
propone confeccionar un draft con los jugadores de mayor
rendimiento de las selecciones eliminadas, de forma que los mentores
en disputa puedan escoger de acuerdo a las urgencias pertinentes.
Más allá de las nuevas disposiciones en la estructura, la
venidera temporada reserva otra peculiaridad: el Tercer Clásico
Mundial, presumiblemente a comienzos de marzo, lo que imposibilita
desarrollar la Serie Nacional sin ninguna interrupción. En esta
oportunidad, el parón será el 3 de febrero, tras la primera fase,
que tendrá como colofón el Juego de las Estrellas.
Tal hecho daría un mes para la definición de nuestro plantel al
magno evento, en el cual debutará en las lejanas tierras de Japón,
justo en un grupo con los locales, China y un cuarto clasificado que
saldrá de la inminente etapa previa, a partir del 19 de septiembre.
Una semana después del Clásico se reanudaría la Serie Nacional en
su segundo capítulo, incorporadas las principales figuras a sus
respectivas representaciones.