EL
MONCADA, Pinar del Río.— Al pie de unas montañas que simbolizan la
victoria del pueblo sobre las bandas asesinas que pretendieron
destruir la Revolución, con honores militares y ofrendas de Fidel
Castro Ruz y Raúl Castro Ruz, fue sepultado aquí Juventino Torres
Véliz, uno de los 12 integrantes de la primera milicia campesina de
Cuba, conocida como Los Malagones.
Al igual que en los tiempos duros de la lucha contra bandidos,
Juan Paz Camacho, Hilario Fernández Martínez y Cruz Camacho Ríos,
los tres miembros de la legendaria tropa que aún viven,
permanecieron junto al destacado combatiente durante la sentida
ceremonia.
"Es una pérdida muy dolorosa, nosotros éramos prácticamente una
familia, que empezamos la lucha con Leandro Rodríguez Malagón y la
hemos continuado juntos hasta hoy", resumió Juan, en nombre de sus
compañeros.
Cientos de pinareños, encabezados por Gladys Martínez Verdecia y
Ernesto Barreto Castillo, primera secretaria del Partido y
presidente del Poder Popular en la provincia, respectivamente,
también escoltaron el féretro hasta el memorial erigido como tributo
a Los Malagones, en la comunidad El Moncada, en el corazón de la
serranía pinareña.
Nacido en el municipio de Viñales, en el seno de una familia de
campesinos muy humilde, Juventino Torres Véliz tenía 31 años cuando
se incorporó a la tropa que por orientación de Fidel debía capturar,
en un plazo de tres meses, a una banda contrarrevolucionaria que
operaba en las montañas pinareñas. "Si ustedes triunfan, habrá
milicias en Cuba", les dijo entonces el Comandante en Jefe.
El cumplimiento de la misión en solo 18 días constituyó un
impulso decisivo para la creación de las Milicias Nacionales
Revolucionarias, el 26 de octubre de 1959.
Luego de ese acontecimiento, al igual que el resto de Los
Malagones, Juventino permaneció combatiendo hasta el fin de la lucha
contra bandidos. Posteriormente formó parte de varias unidades de
las FAR, hasta alcanzar el grado de capitán.
"Los Malagones siempre hemos seguido integrados a la defensa de
la Patria. La ropa de miliciano es como nuestra piel", llegaría a
confesarme una vez.
Jorge Miguel Martínez Hernández, primer secretario del Partido en
Viñales, al despedir el duelo, resaltó la gran modestia de Juventino
y su dedicación a la causa revolucionaria, cualidades que lo
llevaron a merecer numerosas condecoraciones.