El
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió hoy que su país
se mantendrá firme ante la violencia, durante el recibimiento de los
restos mortales del embajador Christopher Stevens, y los otros tres
estadounidenses asesinados en Libia.
Obama encabezó el recibimiento de los féretros en la base aérea
de Andrews, en Maryland, acompañado del vicepresidente, Joseph Biden,
y la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
El mandatario estadounidense recordó a los gobiernos de los
países donde se están produciendo masivas protestas desatadas
después que se divulgó un vídeo antimusulmán, que deben respetar su
obligación de proteger al personal diplomático de Estados Unidos.
En su discurso ante los restos de los cuatro estadounidenses
muertos el martes último en Bengasi, la secretaria de Estado Hillary
Clinton pidió a los gobiernos norafricanos controlar las revueltas
antinorteamericanas.
"La gente responsable y los líderes responsables en estos países
tienen que hacer todo lo que puedan para restaurar la seguridad y
traer a la justicia a aquellos que están detrás de estos actos
violentos", subrayó Clinton.
El embajador de Estados Unidos en Libia, Christopher Stevens, el
cónsul Sean Smith y los guardias de seguridad Tyrone Woods y Glen
Doherty, murieron a consecuencia de un ataque con cohetes perpetrado
contra la sede diplomática estadounidense en Bengasi, el pasado 12
de septiembre.