WASHINGTON.—
La huelga de maestros en Chicago, Illinois, entró hoy en su quinto
día sin un avance significativo en las conversaciones entre los
sindicalistas y las autoridades de la ciudad, informó el diario
Chicago Tribune.
Tras negociar hasta las primeras horas de la madrugada del
viernes, voceros de ambas partes dijeron que aún quedan asuntos
pendientes, por lo que es probable que las clases no se reinicien
por ahora.
Karen Lewis, líder del gremio local de educadores, convocó para
hoy por la tarde una reunión ampliada de la Cámara de Delegados, un
órgano de consulta de los sindicalistas, con el fin de discutir el
estado de las negociaciones. Esa instancia tiene la facultad de
poner fin a la huelga, pero no es seguro que esto ocurra en el
estado en que se encuentran las pláticas, añade el rotativo.
Pero si hoy se llega a un acuerdo tentativo y la Cámara decide
terminar el paro, todavía es necesario que los más de 25 mil
miembros del sindicato lo ratifiquen, lo cual llevaría un plazo de
unas dos semanas.
La propuesta que se discute incluye un incremento salarial de un
16 por ciento para los maestros en los próximos cuatro años, lo que
implica una erogación de alrededor de 100 millones de dólares para
el deprimido presupuesto de la ciudad, añade el diario.
Las intenciones de las autoridades de cerrar en los próximos
meses alrededor de 120 escuelas, constituyen una preocupación para
los sindicalistas, porque esto significa el despido de una cantidad
considerable de educadores.
Los líderes del paro convocaron a organizaciones similares para
unirse a una manifestación al mediodía de mañana sábado en el centro
de Chicago, como una muestra de fuerza y solidaridad, concluye la
publicación.
La huelga comenzó el lunes pasado y afecta a casi medio millón de
alumnos de 700 escuelas de Chicago, Illinois, el tercer mayor
distrito escolar en el país.
El paro constituye un desafío para la administración del
presidente Barack Obama y el alcalde demócrata de Chicago, Rahm
Emanuel, pues representa un enfrentamiento con organizaciones
sindicales poderosas en todo el país, a escasas semanas de los
comicios del 6 de noviembre en los que el mandatario aspira a
reelegirse.