DAMASCO.—
El enviado especial de la ONU a Siria, Lakhdar Brahimi, planea
entrevistarse hoy con el presidente Bashar al-Assad, como parte de
sus gestiones mediadoras en torno al conflicto que flagela al país
árabe.
El funcionario sirio Walid Al-Moallem, recalcó la necesidad de
que los países promotores de la misión que asume Brahimi, tengan en
cuenta que deben cesar en su apoyo a los grupos terroristas a los
que acogen, arman, financian y entrenan.
En su encuentro con Brahimi, Moallem insistió en que las medidas
a adoptar siempre debían responder a intereses del pueblo sirio y su
decisión independiente, sin influencias externas.
Una parte defiende la salida de Al-Assad del gobierno, a pesar de
que Damasco reiteró su disposición al diálogo entre sirios.
Entretanto, el canciller ruso, Sergei Lavrov expresó que es
imperioso obligar a todas las partes envueltas en el conflicto sirio
a finalizar inmediatamente las discrepancias y enfrentamientos
bélicos y a trabajar en la mesa de negociaciones.