El número de muertes ligadas al virus del Nilo en EE.UU. aumentó un
35 % la semana pasada, en uno de los peores brotes desde que la
enfermedad llegó al país en 1993.
El martes, el total de fallecimientos registrados fue de 118, lo
que representa 36 más de las que se habían registrado hasta el 2 de
septiembre, indicaron los Centros para Control de Enfermedades y
Prevención (CDC, por su sigla en inglés).
Alrededor del 40 % de todos los casos en humanos de esta
enfermedad que es transmitida por mosquitos, se registraron en
Texas, mientras dos tercios han tenido lugar en Texas, Luisiana,
Dakota del Sur, Mississippi, Michigan y Oklahoma.