Miles
de docentes paraguayos en huelga marcharon este jueves por las
calles céntricas de Asunción, la capital del país y advirtieron al
gobierno que si no satisface sus demandas laborales paralizarán por
tiempo indefinido el sistema educativo del país.
Paralelamente, informaron sus dirigentes, otros muchos
trabajadores del sector realizaron actos en zonas del interior del
país y cortaron el tránsito en algunas vías para apoyar la
movilización que afectó a centenares de centros educativos.
Los protestantes reclamaron el pago de salario mínimo establecido
a más de 16 mil miembros que no lo reciben, así como bonificaciones
adeudadas en los rubros de maternidad, cumplimiento del escalafón
vigente, condiciones sanitarias normales para su trabajo y otras.
Esos docentes salieron a las calles tras vencer los diferentes
plazos dados al Ministerio de Educación para que, mediante la
cartera de Hacienda, se pida al Parlamento una ampliación
presupuestaria, la cual facilitaría cumplir con las demandas
planteadas.
Una asamblea masiva efectuada ayer, durante el primero de tres
días de huelga declarada, acordó extenderla por tiempo indefinido el
próximo día 27 de septiembre a menos que sea resuelto el conflicto
en forma favorable para los trabajadores.
Sin embargo, Atilano Fleitas, líder de la Federación de
Educadores del Paraguay, aclaró que el comienzo de la ampliación de
la huelga podría adelantarse si no hay una atención concreta a las
demandas, copia de las cuales la marcha entregó hoy en los
ministerios de Educación y Hacienda.
Otras consignas centrales enarboladas por los participantes en la
demostración y ostentada en carteles y telas rechazaron la
privatización de la enseñanza, demandaron su total gratuidad y
saludaron la unidad de los 10 sindicatos del sector.
Varios oradores en la improvisada tribuna situada al final del
recorrido frente al Parlamento, calificaron al gobierno y a su
presidente Federico Franco, de neoliberales que atentan contra la
educación y los docentes.