Santiago de Chile, 13 de septiembre.— El prestigioso jurista
chileno Juan Guzmán, quien tuvo a su cargo casi un centenar de
querellas contra el dictador Augusto Pinochet, aseguró que el juicio
contra los Cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos
carece de todo sustento.
En entrevista con Prensa Latina, el exjuez de la Corte de
Apelaciones de Santiago de Chile aseguró conocer muy bien el
expediente judicial de los cubanos, y se pudo percatar "de que en el
fondo, con meras apreciaciones, se maquilló un delito que nunca
existió".
"Inventaron un cargo, el de haber puesto en peligro la seguridad
nacional de Estados Unidos, algo que los propios militares
estadounidenses desmintieron en la vista oral", precisó Guzmán,
quien asistió en el 2007 como observador al proceso presentado por
los abogados de la defensa en la Corte de Apelaciones de Atlanta.
En el juicio, que comenzó en el otoño del 2000 y se extendió
siete meses, expertos como el entonces jefe del Comando Sur, general
Charles Whilhem, el general retirado Edgard Atkinson, el almirante
Eugene Carol, el coronel George Busckner, e incluso, el exdirector
de la Agencia de Inteligencia del Pentágono, James Clapper, negaron
que los Cinco tuvieran acceso a datos clasificados o secretos.
"Y eso me llamó mucho la atención, que los jueces fallaran en
contra de ese dictamen, cuando miembros de las fuerzas armadas de
Estados Unidos dijeron que, en ningún momento, la actuación de ellos
significó un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos",
comentó el jurista.
En su opinión, esa actitud de la justicia es muy llamativa,
"porque en ese tipo de juicio lo que importa son los peritajes de
las personas que tienen conocimiento, de la ciencia o de un arte, y
ahí el tema de los militares, de los generales, es precisamente el
peligro nacional o internacional de ciertos actos", reflexionó
Guzmán, quien en Chile procesó también a numerosos agentes estatales
por violaciones de los derechos humanos.
La acusación principal contra ellos, como reconocieron los
fiscales y el juez desde el acta acusatoria hasta el último día del
juicio, fue que habían, pacíficamente, sin armas, penetrado grupos
terroristas anticubanos con el objetivo de informar a Cuba sobre sus
planes criminales. (PL)