DAMASCO.—
El enviado de la ONU a Siria, Lakhdar Brahimi, fue recibido a su
llegada a la capital de ese país árabe por el viceministro de
Relaciones Exteriores, Faisal al-Miqdad y declaró que en su visita
deseaba consultar fraternalmente con los sirios.
El ex canciller argelino recalcó la necesidad de terminar con las
acciones violentas allí, que en realidad esa era una aspiración
compartida por muchos así como detener el derramamiento de sangre y
devolver la armonía a la población siria.
Por su parte, Miqdad le comunicó el deseo de las autoridades
locales de obtener todo el éxito posible.
El vicecanciller manifestó su confianza en que Brahimi comprenda
el desarrollo y la manera de solucionar los problemas a pesar de las
complicaciones.
Está previsto que el enviado de la ONU se reúna hoy con el
viceprimer ministro sirio y canciller Walid al-Mualem y mañana, con
el presidente Bashar al-Assad.
Según declaraciones de su portavoz, Ahmad Fawzi, Brahimi también
intercambiará con partidos y miembros de la oposición interna.