La Agencia griega de Privatización (HRADF, por sus siglas en griego)
ha determinado alquilar 40 islas deshabitadas. Las islas, que
representan cierto interés para el desarrollo del turismo, se van a
alquilar por un periodo de 30 a 50 años, según el director de la
agencia, Andreas Taprantsis.
Todas las islas elegidas miden un área de 500 metros cuadrados a
tres kilómetros cuadrados. "Hemos elegido las islas que se
encuentran cerca del continente, que tienen una infraestructura bien
desarrollada y que no representan una amenaza para la seguridad
nacional", comunicó el funcionario, que no precisó qué tipo de
infraestructura puede haber en las islas desiertas.
Al mismo tiempo, Taprantsis señaló que para realizar la
iniciativa hace falta aprobar la legislación correspondiente.
Varios medios locales informan de que Israel está explorando el
tema de la compra de algunas de las islas griegas para la
construcción de una base naval en este punto estratégico en el
Mediterráneo.
A finales de agosto apareció la información de la posible venta o
alquiler de las islas deshabitadas griegas en el marco del programa
de privatización. En ese entonces tal posibilidad fue anunciada por
el primer ministro del país, Antonis Samaras, en una entrevista
concedida al diario francés Le Monde.
La posible venta del terreno público se convirtió en un asunto
muy polémico en el país heleno. En el 2010, cuando Grecia por
primera vez buscó la ayuda de la UE y el FMI debido a la incapacidad
de pagar su deuda externa, en los medios internacionales aparecieron
los primeros informes sobre la posible venta de las islas griegas.
Sin embargo, las autoridades griegas negaron constantemente esta
información.