Más
de 200 mil yemeníes se manifestaron para que se ponga fin a la
inmunidad acordada al expresidente Alí Abdallah Saleh, que ha
permanecido 32 años al frente del país.
Se trata de la protesta más numerosa que tiene lugar en el país
desde que el mandatario abandonara el poder el pasado febrero.
Uno de los organizadores explicó que los manifestantes ocuparon
cinco kilómetros a lo largo de la calle Zoubairi, una de las
principales arterias de Saná, la capital.
Saleh dejó el poder amparado en la promesa de inmunidad para él y
los suyos, pero no pocos lo acusan de seguir sembrando inestabilidad
en el país.