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Visitaciones virgilianas y un concierto de impacto
Toni Piñera
CAMAGÜEY.— La presencia del célebre dramaturgo y poeta Virgilio
Piñera ha sido cotidiana en el encuentro, que se lo dedica en
ocasión de su centenario. Por eso, la escena nos lo devuelve por
distintos caminos: Un jesuita de la literatura y El trac
(Teatro El Público), La boca (Teatro El Taller), Aire
frío (Argos Teatro), y Dos viejos pánicos (Teatro D’Dos).
Unas ya pasaron por la cartelera en espacios a lleno completo, otras
esperan el turno.
Ivette
Cepeda en la escena camagüeyana.
En palabras apareció ayer en el panel Virgilio Piñera: de
regreso a Camagüey que reunió a un grupo de estudiosos,
especialistas, directores de teatro y actores, conducidos por Yoimel
González. Allí se reconstruyó a Virgilio en su temprana época
camagüeyana, como poeta de juventud, en sus primeros pasos en el
teatro, que ofrecieron claves de su vida en ese tiempo de formación,
a partir de una exhaustiva investigación del periodista Manuel
Villabella. Raúl Martín, director de Teatro de La Luna, compartió
los constantes acercamientos al maestro, en su experiencia en
distintas agrupaciones, desde principios de los 90. El actor Alexis
Díaz de Villegas habló de su amplia experiencia en El trac, a
partir de 1996 hasta hoy, y las puertas que le abrió en la vida
escénica. "Cada interpretación es como subir el Everest, una alta
cima". Antes resultaba un derroche de energía física, ahora lo
entiendo más, estoy más preparado, intelectualmente, para hacerlo.
"Virgilio es como otra cara de la luna en la poética del arte
insular", manifestó Omar Valiño, teatrólogo y director de la revista
Tablas, en una interesante ponencia titulada Piñera desde hoy.
LA MAGIA ARTÍSTICA DE IVETTE CEPEDA
Con esa fibra de actriz que matiza cada canción, Ivette Cepeda
fue invitada especialmente a iluminar una noche singular en el
teatro Principal, como parte de la programación del Festival.
"Armada con todo lo que tengo para dar: las mejores canciones que
nacieron del público hacia mí", como ella misma lo señaló, regaló su
inmenso carisma y esa voz que alcanza luces, junto al grupo
Reflexión en una noche inolvidable, plena de ovaciones, canciones en
coro con todo el auditorio, y mucha alegría compartida. Con el
público camagüeyano que la aplaude por primera vez, y también por
muchos artistas, directores, especialistas, invitados y el pueblo
que, junto a ella, rindieron también homenaje a otro grande de la
música cubana: Bola de Nieve. |
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