Entrega de subsidios

Vivienda mejora sus mecanismos

Hasta el cierre de julio se habían radicado en el país 33 mil 493 solicitudes, de las cuales el 63 % había sido llevado a los Consejos de la Administración Provincial para su evaluación

O. Fonticoba Gener

A casi un año de implementada la entrega de subsidios a personas naturales con destino a acciones constructivas, el Instituto Nacional de la Vivienda (INV) se halla inmerso en un examen sobre el trabajo de sus instancias.

Foto: Yaimí RaveloLa Cartilla Técnica facilita la evaluación técnico-económica de las solicitudes.

De ahí que al tradicional estudio sobre la eficiencia de las subdelegaciones del INV en cuanto a la radicación de los casos, se una la revisión del procedimiento para la actuación de los funcionarios de sus direcciones municipales que intervienen en tal proceso.

De acuerdo con Santiago Herrera Linares, director jurídico del Instituto, uno de los mecanismos implementados por la Vivienda para el trabajo de sus entidades municipales desde abril pasado es la Cartilla Técnica, herramienta que facilita la evaluación técnico-económica de la solicitud recibida.

"La Cartilla —explicó a Granma— complementa la Instrucción no.1 del 2012, que regula la actuación de nuestros técnicos y funcionarios para la evaluación de la entrega de subsidios a personas naturales.

"Este procedimiento asegura un marco de actuación más transparente, tanto para la persona a la que se le examina su solicitud como para el gobierno local que lo estudia y aprueba si se otorga o no. En ella se clasifican las acciones necesarias en un caso concreto, y contiene escalas o marcos sobre la cantidad de materiales y el monto a subsidiar. Garantiza, en definitiva, una mayor uniformidad en el trabajo, ajustada siempre a las especificidades de cada quien.

"Todas las instancias del INV poseen ese instrumento y a ellos pueden acceder todos los que deseen informarse acerca de este, incluso en la red del sistema de la Vivienda".

Sobre los aspectos que el Instituto estudia para perfeccionar sus funciones en la entrega de los financiamientos, Herrera Linares señaló que entre estos figuran, la documentación técnica necesaria para la ejecución de las acciones constructivas que se subsidian y la diferencia entre las viviendas a construir en zonas sísmicas, en relación con las que se edifican en otras áreas.

Y es que los subsidios —señala—, además de los beneficios sociales que reportan, son también trascendentes en el aspecto metodológico y legal, y el análisis de su marcha se hace imprescindible en aras de una óptima actuación de todos los organismos vinculados a ese proceso, esencialmente en cuanto a la uniformidad en su actuación.

Asimismo, en el caso de la construcción de las células básicas, para las cuales el valor máximo asciende a los 80 mil pesos, se estudia la posibilidad de ampliar ese monto en alguna medida para la edificación de células básicas sismorresistentes.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir