A las puertas del censo

Orfilio Peláez

La terminación este martes de los seminarios de capacitación a los 55 mil 715 enumeradores y a los 19 mil 882 supervisores que intervendrán desde el venidero sábado en el Censo Nacional de Población y Viviendas del 2012, pone punto final a una de las etapas clave en su preparación.

Durante una semana estudiantes y profesores de las universidades y la Educación Técnica Profesional, que conforman básicamente ambos grupos, recibieron la adecuada preparación para emprender este proceso, considerado la investigación estadística fundamental de cualquier país.

Asimismo, se alista el parque de computadoras asignadas al levantamiento censal, incluido lo referido a la puesta en marcha de los sistemas informáticos encargados de procesar en el tiempo requerido el ciento por ciento de los datos recopilados.

Identificados con su credencial, pulóver y gorra, los enumeradores aplicarán el cuestionario establecido al jefe del hogar o persona adulta más capacitada para responder las preguntas, mientras los supervisores tendrán la misión de controlar y asesorarlos en esa labor.

Bajo el lema En Cuba contamos todos, el Censo se extenderá hasta el 24 de septiembre. Pero toda la información recogida tendrá como punto de referencia las 12 de la noche del día 14, momento censal seleccionado para esta ocasión. Lo anterior implica, por ejemplo, que los nacimientos ocurridos después del instante mencionado, no contarán.

Serán visitadas todas las viviendas, unidades de alojamiento (hogares de ancianos, de niños sin amparo familiar) y otros locales, donde residan personas de manera permanente. A través de las declaraciones de los encuestados podrá saberse la cantidad de habitantes del país, por edades y sexos, y su distribución territorial; ubicación y número de viviendas, periodo de construcción, y material predominante en ellas; población incorporada al trabajo, amas de casa, estudiantes, jubilados y pensionados; nivel de escolaridad promedio, y otros importantes indicadores demográficos, económicos y sociales.

Esto fundamenta la importancia de que las personas respondan con absoluta sinceridad el formulario, porque solo así podrá obtenerse una información estadística fidedigna y actualizada del país, que permita a los decisores diseñar, reorientar o trazar nuevas políticas, programas y planes de desarrollo.

Resulta conveniente reiterar que los datos recopilados estarán basados, exclusivamente, en la declaración verbal de los entrevistados. No se pedirá documento legal alguno sobre la propiedad de la vivienda o efectos electrodomésticos. Tampoco habrá ninguna verificación para comprobar la veracidad de lo dicho.

A pocos días de comenzar el décimo octavo Censo en la historia de Cuba y el cuarto del periodo revolucionario, el país tiene listos sus recursos humanos y tecnológicos para realizarlo en el tiempo previsto. Su real utilidad dependerá de la veracidad de las informaciones que cada ciudadano entrevistado ofrezca. Decisiva será, entonces, la cooperación consciente del pueblo.

 

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