José Madroñal Jorge, director de Acuabana, apuntó que dada su
organización, experiencia y disciplina, existen condiciones para
abastecer mejor a 22 municipios —incluidos los 11 de Artemisa— pero
la capacidad de la minindustria es limitada en dos renglones muy
demandados: las croquetas y los filetes de claria (carpa china).
Los 53 trabajadores de la Unidad Básica Empresarial (UBE) de esta
entidad que intervienen en el proceso están distribuidos en dos
brigadas que laboran 12 horas diarias cada una. Esto posibilita que
cada turno asuma el plan integralmente y dedique el tiempo restante
a la limpieza, mantenimiento y conservación de los equipos.
El sistema de distribución y venta en ambos territorios se
realiza en nueve puntos de la propia empresa y en unidades
gastronómicas del Ministerio de Comercio Interior.
Granma constató que en las instalaciones, montadas en locales
adaptados, son visibles la higiene y el orden, y producen 608
toneladas anuales que es el tope. A la croqueta y al filete
considerados renglones-guía, se suman la variedad tenca hg, con un
modesto nivel de exportación, y el picadillo de claria condimentado.
En todas predominan la calidad y el control durante el proceso, a
tenor de la exigencia de los técnicos para que no falten los
condimentos establecidos por las normas. El buen manejo de esos
ingredientes, casi todos procedentes de la planta cárnica de Nueva
Paz, le incorpora al gusto un toque especial.
Las 38 toneladas que se comercializan al año, no dan abasto y
aumenta la demanda. Aunque la sequía de los primeros meses redujo el
nivel de las 32 hectáreas de espejo de agua sembrados de alevines,
la empresa no desmayó al enfrentar esas dificultades y mantener vivo
los planes.
Raúl Aguiar Cardentey, director de la UBE, afirmó que aún sin
tener los estanques y presas un óptimo llenado, la situación se
transforma y aumenta el número de alevines en desarrollo, los cuales
reciben el pienso adecuado.
Explicó que el objetivo es llegar al 31 de diciembre con un
margen favorable en lo productivo y económico y mantener la calidad
que distingue, en especial, a las croquetas, filetes y picadillo.
Elogió las virtudes del sistema de pago a destajo que estimula la
economía de quienes están directos en la fase productiva. Los
trabajadores, la mayoría residente en la zona, consultados por
Granma hablaron de lo que significa el incentivo salarial pero,
a la vez, elogian la atención que reciben del centro y el sentido de
pertenencia que los une.